13 septiembre 2007

Vestida para matar: el sexo y la muerte

Dressed to kill. USA, 1980.

Director y guionista: Brian de Palma

Intérpretes: Michael Cane, Angie Dickinson, Nancy Allen

Temáticas de interés: crimen sexual, transexualidad, promiscuidad

Sinopsis:

El psiquiatra Robert Elliott está inquieto ante el estado mental de uno de sus pacientes, un transexual que le presiona para que autorice su operación de cambio de sexo, con la que el doctor no está de acuerdo. El perturbado, vestido de mujer, persigue y mata a Kate Miller, otra de las pacientes de Elliott, y a continuación comienza a acosar a una prostituta testigo presencial del crimen.

Comentario:

Cuando hablamos de Instinto básico o de Atracción fatal, ya comentamos que es típico en el cine comercial asociar sexo con peligro, y de hecho esta entrada podría haber llevado muy fácilmente el mismo título que tiene la de Atracción fatal: los peligros de una cana al aire. Vestida para matar es, además, una traducción no muy exacta de dressed to kill, una expresión inglesa que quiere decir vestida para seducir, vestida de forma muy provocativa, pero que en este caso juega también con el sentido literal de vestida para matar, asociando íntimamente sexo y muerte, eros y tanatos, como dirían los psicoanalistas. Se ha hablado ya muchas veces, con bastante razón, de que el cine de terror tradicionalmente condena a muerte a los jóvenes que tienen relaciones sexuales y mantiene vivas a chicas inocentes que todavía conservan su virginidad, esquema que resulta muy evidente en Halloween y sus imitaciones tipo Viernes 13. Son innumerables las películas en las que aceptar la invitación de un(a) atractivo(a) desconocido(a) tiene por resultado la muerte del imprudente que se deja seducir, idea con la que jugaba de forma muy inteligente el film Suavemente me mata. Hasta me atrevería a decir que el temor que sienten muchas personas a la hora de quedar en persona con alguien que han conocido a través de Internet se fundamenta en buena parte en la cantidad de películas y telefilms que todos hemos visto en los que este tipo de citas a ciegas acaban muy mal. El género del thriller erótico vendría a funcionar en general, por tanto, como una especie de versión moderna del relato bíblico de Sodoma y Gomorra, historias moralizantes que nos recuerdan que el pecado sexual tiene su castigo.

Vestida para matar va incluso un poco más lejos: el policía que tiene que investigar el asesinato del personaje de Angie Dickinson llega a decir que la víctima iba buscando la muerte. Sexualmente insatisfecha, esta mujer muestra un comportamiento provocativo desde la primera escena en la que aparece, en la que intenta seducir descaradamente a su psiquiatra para a continuación flirtear con un desconocido con el que se cruza en un museo. Esta actitud pecaminosa supone en efecto buscarse la muerte según los parámetros habituales del cine comercial, más aún en una mujer y todavía más si está casada. Así pues, la película mantiene al mismo tiempo una fascinación morbosa por el sexo, como se muestra en la escena en la que este personaje está en la ducha y la cámara recorre su cuerpo con enorme voluptuosidad, y un terror hacia él, ambivalencia típica de la represión sexual, sobre todo en personas con una marcada educación religiosa, católica especialmente, como es el caso del director Brian de Palma.

Esta mirada apocalíptica pero enfermizamente fascinada en temas sexuales se acentúa aún más al enfrentarse con las sexualidades más heterodoxas, en este caso la transexualidad. Conforme avanza el film descubriremos que la asesina es el paciente transexual del psiquiatra, un perturbado peligroso. La televisión da la noticia de una operación de cambio de sexo con unos tintes un tanto sensacionalistas, reforzando la asociación entre transexualidad y enfermedad mental.

Pero todo esto no quiere decir que Vestida para matar sea un film simplón ni de intención moralista. Todo lo contrario, la estructura y la puesta en escena enloquecidas del film, que como suele ocurrir en el cine de su director, dan una vuelta de tuerca tras otra al cine ya en sí retorcido de Hitchcock, elimina cualquier posibilidad de una lectura unidireccional. De hecho, si se tratara de un relato reaccionario canónico, tendría que haber acabado necesariamente con la muerte de la otra protagonista femenina, una prostituta. Las ideas respecto a la sexualidad que planean sobre la película son más bien contradictorias, reflejando probablemente la confusión del director y guionista.

Escenas destacadas:
  • Kate Miller escribe una nota de despedida para su amante ocasional; buscando un papel para escribir encuentra un informe médico que le revela que el hombre tiene una enfermedad venérea. Kate sale del apartamento en estado de shock; en el ascensor se encuentra con una misteriosa rubia con gafas de sol que la ataca con una navaja de afeitar.

Anécdotas:

  • La intención del director era dirigir A la caza, sobre un asesino que actúa en los ambientes gays de Nueva York. Cuando el proyecto acabó en manos de William Friedkin, De Palma adaptó el guión que tenía escrito convirtiéndolo en una historia heterosexual.
  • El personaje de la prostituta acosada por el asesino transexual lo interpreta Nancy Allen, por entonces esposa del director y guionista. En una época donde el feminismo tenía aún mucho poder y auge, De Palma sufrió muchas críticas por ofrecerle a su mujer semejante papel.
  • El éxito del film en taquilla fue enorme: la recaudación americana quintuplicó la inversión realizada en el film, mientras que en España más de 800.000 espectadores acudieron a verla. Entre los críticos hubo mayor divisón de opiniones, con un fuerte rechazo entre ciertos sectores derechistas que propició que tanto Brian de Palma como Michael Caine y Nancy Allen fueran nominados a los cobardes y reacionarios premios razzie a los peores films del año.
Sobre el director:

Brian de Palma nace en Nueva Jersey en 1940; durante los años 60 comienza a interesarse por el cine y a llevar a cabo películas experimentales. Su fascinación por el terror le lleva a un registro más comercial consiguiendo su primer éxito con Hermanas en 1973. Sus angustiosas, retorcidas y rocambolescas historias, puestas en imágenes de forma extremadamente barroca y manierista, llaman la atención a la crítica y la desorientan al mismo tiempo, mientras los fans del terror acogen a De Palma como uno de los nuevos maestros del género. Los traumas sexuales están muy vinculados a la muerte en su cine, en el que lo relativo al sexo se suele mostrar de una forma enfermiza. Vestida para matar es una de sus obras más importantes y características.

Enlaces:

IMDB

El criticón


Pasadizo

6 comentarios:

Chusa dijo...

¡Qué oportuno! La compré el otro día para revisarla y la tengo a medias. Yo siempre he sido muy asustadiza y cuando se estrenó a mis tiernos 19 añitos, lo pasé fatal en el cine a pesar de que ya entonces me pareció excesivamente tramposa.
Tropocientos años después creo que he envejecido yo bastante mejor que ella.

La navaja en el ojo dijo...

Con ese miedo que meten en el cuerpo serían versiones menos veladas de "Caperucita roja". El refrescante opuesto sería la peli 'Cherry Falls', en la que sólo los vírgenes morirían, lo cual animaba a todo un instituto de secundaria a hacer lo que aún no se habían atrevido a practicar.

Hablando de juegos de palabras difícilmente traducibles, como el de 'Dressed to Kill', con 'Cherry Falls' ocurre algo parecido: al parecer, se utiliza lo de "cherry" (cereza) para referirse a la virginidad femenina o, más anatómicamente, al himen. No sé si tendrá algo que ver con el color rojo o si será por la frescura de la fruta y esas cosas.

A partir de ahí creo que no hay que explicar mucho más: “la cereza cae” sería la segunda lectura del título que, en realidad, se refiere al nombre del instituto, que se llama así por estar situado en Cherry Falls, o sea, en las cascadas Cherry.

Dillinger is dead dijo...

Sé que vi Cherry falls hace años pero no recuerdo absolutamente nada; curioso juego de palabras, mucho más intraducible que el de Vestida para matar. Scream, por su parte, ironizaba también mucho con lo de el sexo y la muerte en las películas de terror adolescente.

Ceci & Saray dijo...

Me gusta mucho tu esflog

Esta es una de mis pelis de suspense favoritas, sobre todo la primera parte, cuando sale la mujer madura y los traumas de ésta y la forma de enfocarla,et.c...

Ceci & Saray dijo...

Uy,dije tu esflog,lapsus mental, tu blog, perdona!

Dillinger is dead dijo...

Totalmente de acuerdo Cecy, la forma en que la peli se introduce en la vida y la sexualidad de esta mujer es lo que hace que luego te interese saber quién la ha matado y por qué. Un saludo y gracias por el comentario.