22 agosto 2006

Atracción fatal: Los peligros de una cana al aire

Fatal attraction. USA, 1987

Director: Adrian Lyne

Guionista: James Dearden

Intérpretes: Michael Douglas, Glenn Close, Anne Archer

Temáticas de interés: Adulterio, sexo esporádico, obsesión, crimen sexual

Sinopsis:


Dan Gallagher, un ejecutivo casado y padre de una niña, conoce casualmente a una mujer, Alex, con la que tiene una aventura. Al día siguiente, Dan se ha olvidado de la historia, pero no Alex, que empieza a llamarle, a no aceptar sus negativas para continuar su relación, y a acosarle. Dan empieza a asustarse al ver que la mujer tiene problemas psicológicos serios y que amenaza con extender el acoso a su familia.


Comentario:

Dan (Michael Douglas, que pocos años más tarde volvería a dar la campanada en otra película erótica, Instinto básico) tiene una vida perfecta: un buen trabajo, una casa con jardín, un matrimonio sin problemas con su mujer Beth, y una niña. Y arriesga todo eso por un ligue de una noche con Alex. Resulta interesante como el guión, y la puesta en escena efectista de Adrian Lyne, heredada de la publicidad, resaltan el contraste entre las dos mujeres de la película. Alex es la mujer masculinizada, que tiene un trabajo de hombres, está siempre rodeada de hombres y hasta tiene un nombre masculino. Beth, en cambio, es totalmente femenina: dulce, maternal, y no trabaja fuera de casa. La mujer soltera e independiente que se va a la cama con un hombre casado es una neurótica peligrosa, mientras que el ama de casa fiel es la mujer buena y equilibrada, reforzando unos estereotipos sexistas que se repiten en las telenovelas y telefilmes desde tiempo inmemorial.


Por otra parte, Atracción fatal se estrena en 1987, en plena histeria colectiva ante el avance del SIDA, una enfermedad que en ese momento suponía una condena a muerte en poco tiempo, además de un tremendo estigma social. Sin tener en cuenta ese contexto es difícil entender el inmenso calado y repercusión de este thriller psicológico bien construido, pero sencillo y sin mayor trascendencia a priori. Un público aterrado por la expansión de una nueva enfermedad que estaba cambiando los hábitos sexuales en todo occidente conectó de pleno con un personaje al que una sola relación esporádica con una desconocida le destrozaba la vida. Un mensaje muy en la línea además de la ideología dominante en ese momento. Si Rambo fue la máxima expresión ideológica del cine de los años 80 en cuanto a defensa del militarismo, Atracción fatal es la película emblemática y más representativa de cómo se entendían el sexo y la pareja en el cine de la era Reagan: exaltación de la monogamia y la familia, unida a una estricta moral sexual puritana.


Aparte de funcionar a las mil maravillas como metáfora del SIDA, la otra clave del éxito de la película es el personaje de Alex, que retomaba el perfil del mítico Norman Bates de Psicosis, el perturbado de apariencia afable. Su trastorno mental le impide ver que lo suyo con Dan sólo puede ser una aventura breve; en su mundo si un hombre se acuesta con ella tiene la obligación de amarla y acompañarla. El rechazo por parte de él aumenta su obsesión, y su instinto posesivo empieza a materializarse en un acoso cuya progresión está muy bien explicada por el guión del film. Empieza por llamadas de teléfono al trabajo, y poco a poco va entrometiéndose y desestabilizando todas las esferas de la vida de su víctima: la personal, la laboral y la familiar. El acoso se ve facilitado, como suele ocurrir, por el sentimiento de culpa del acosado: Dan tampoco es inocente, ha engañado a su mujer, y decirle la verdad podría significar el fin de su matrimonio y de la vida como ha sido hasta ahora.


Escenas destacadas:

  • Tras una charla rápida en un café, Alex invita a Dan a su piso. Empiezan a besarse y manosearse en el ascensor, y luego en la cocina protagonizan un coito muy rápido encima del fregadero, sin desnudarse siquiera. El apartamento de Alex es poco acogedor y de colores fríos, en contraste con la calidez del hogar familiar de los Gallagher.
  • Para gastarle una broma a Alex, Dan finge un ataque al corazón. Ella, muy seria, le responde que no tiene gracia porque su padre murió de la misma forma; un momento después se ríe, es su forma de devolverle la broma. Más tarde, Dan descubrirá que, efectivamente, el padre de Alex murió a causa de un infarto.
  • Un momento clave del acoso de Alex a la familia de Dan se produce cuando Beth encuentra a la mascota de la familia, un conejito, hirviendo en una olla en la cocina.
  • SPOILER: Alex se introduce en casa de los Gallagher con un cuchillo dispuesta a matar a Dan. Él la ahoga en la bañera; tras un periodo de tiempo inverosimilmente largo, Alex sale del agua cuchillo en ristre cuando todos la daban por muerta. Es Beth quien tiene que rematarla con un tiro.

Anécdotas:
  • Recaudó en taquilla 156 millones de dólares en USA, una cantidad desmesurada para una película que sólo había costado 14. Estas cifras dan idea del tremendo fenómeno sociológico que representó el film.
  • Nominada para los Oscars a la mejor película, director, actriz principal, actriz secundaria, guión y montaje, un reconocimiento del que no suelen gozar películas tan claramente comerciales, pero que se justifica por el enorme éxito en taquilla del que acabamos de hablar. No obstante, el film se fue de vacío a la hora de los premios.
  • Clint Eastwood había dirigido en 1971 su opera prima, Escalofrío en la noche, con un argumento muy similar, aunque sin las connotaciones de defensa de la familia que tiene el guión de Atracción fatal, una película que, por otra parte, ha tenido a su vez un enorme número de imitaciones, siendo el precedente de casi todo el thriller psicológico y el cine de psicópatas de los años 90, por no hablar de los telefilms.
  • SPOILER: Se rodaron dos finales para la película; el que se estrenó comercialmente, en el que el matrimonio Gallagher mata a Alex en defensa propia, y otro rechazado por el público en los pases previos al estreno, en el que Alex se suicidaba y Dan era arrestado por su asesinato.

Sobre el director:

Nacido en Cambridgeshire, Inglaterra, en 1941, Adrian Lyne pertenece, junto con Alan Parker y los hermanos Ridley y Tony Scott, a la generación de realizadores británicos formados en el mundo de la publicidad y el videoclip que definieron estéticamente el cine de Hollywood de los años 80. Su estilo controvertido, muy atractivo para el público mayoritario pero banal y sensacionalista para algunos, pone la estética en primer plano descuidando por lo general la narración. Tras su primer gran éxito con Flashdance (1982), el sexo, y en particular el tema de la fidelidad visto desde un prisma puritano, planea sobre casi todo su cine, como demuestra Atracción fatal, su película más lograda y mejor escrita, pero también Una proposición indecente (1993), y su hasta el momento último trabajo, Infiel (2002). Su otro gran éxito en el cine erótico lo protagonizó con Nueve semanas y media (1986).

Enlaces:

http://spanish.imdb.com/title/tt0093010/
http://www.dvdenlared.com/dvd/Atracción%20Fatal

1 comentario:

sofia martínez dijo...

Recién vi esta película y me gustó aunque uno que otro elemento me pareció exagerada pero en general está muy buena.