12 enero 2007

El infierno: frente al abismo de los celos

L’enfer. Francia, 1994.

Director : Claude Chabrol

Guionistas : Claude Chabrol y Henri-Georges Clouzot

Intérpretes: François Cluzet, Emmanuelle Béart

Temáticas de interés : obsesión, adulterio

Sinopsis:

Paul y su mujer Nelly han acondicionado un hotel rural donde recibirán a huéspedes que pasen sus vacaciones y fines de semana en el campo. Han hecho una gran inversión, tienen deudas y Paul se encuentra nervioso y estresado. Además, últimamente está empezando a oír voces en su cabeza que le dicen que su mujer le es infiel y que todo el mundo lo sabe.

Comentario:

Aparte de las adaptaciones de Otello, la famosa obra de Shakespeare, el tema de los celos ha sido abordado en el cine con gran acierto en dos películas: la que nos ocupa y Él, un melodrama con toques perversos y fetichistas muy propio de la etapa mexicana de Luis Buñuel, que, al igual que El infierno, ofrecía una muy buena descripción clínica de esta enfermedad. Por razones culturales bien conocidas, no es de extrañar que las dos películas sean obras de directores latinos, uno de ellos español afincado en México y el otro francés. Ambos films muestran el progresivo deterioro mental, el infierno, que el celoso sufre y hace sufrir a su pareja.

Paul, el protagonista de El infierno, empieza a tener problemas para conciliar el sueño. Parece lógico por lo complicado de las deudas y las obras a las que tiene que hacer frente para levantar el hotel con el que vivirán él, su mujer y su pequeño hijo, pero las voces que oye en ocasiones en el interior de su cabeza nos dicen que sufre algo más grave que simple estrés. El oír voces que no existen es un típico síntoma de un brote esquizofrénico, que pronto irá tomando forma en los celos que empiezan a atormentarle cada vez más. Nelly, su mujer, es hedonista e infantil; le gusta vestirse como una niña, con vestiditos muy cortos, seducir y gustar a los clientes. Su inmadurez la hace ser el prototipo de esposa a la antigua, para la cual la función de una mujer es dedicarse a las relaciones sociales y ser la chica guapa y simpática que va de compras, cuida del bebé y vive en una adolescencia permanente, mientras su marido se encarga de las facturas, la gestión del negocio y las cosas de mayores. Por ello, cuando Paul se ve superado por las circunstancias y su enfermedad empieza a manifestarse, ella no sabe ni mucho menos darle la ayuda que necesita y va a ser al mismo tiempo víctima y cómplice del peligroso proceso autodestructivo que se está iniciando en la pareja.

En los países mediterráneos, los celos tienden a verse con condescendencia como algo normal, incluso como una muestra de amor, o tal vez como un defecto leve. En realidad se trata de una patología cuya causa no es desde luego que la otra persona dé motivos para que su pareja tenga celos (eso sería como decir que la mujer maltratada lo es porque se porta mal y hace falta enderezarla a golpes), sino un profundo complejo de inferioridad y una muy baja autoestima. La persona celosa no se quiere a sí misma, es por lo tanto también incapaz de amar a su pareja, y piensa que ésta comparte el mismo sentimiento de desprecio y está con él, o con ella, por interés o porque no puede estar con otra persona, pero que cuando encuentre a otra pareja lo abandonará. Además, con su comportamiento obsesivo consigue muchas veces que su pesadilla se haga realidad: harta de sentirse espiada, acosada y de que no confíen en ella, la pareja del celoso pronto empezará a mentirle para evitar escenas, desconfianzas y reproches, la confianza y la convivencia entre ambos se verán muy afectadas, y es probable que, efectivamente, acabe engañándolo y dejándolo por otra persona, con lo cual el celoso ve confirmadas y reforzadas sus sospechas, y probablemente se mostrará aún más desconfiado y posesivo con su siguiente pareja.

En la película, no sabemos si Paul había tenido problemas con otras mujeres antes de casarse con Nelly, pero está claro que la causa de su desconfianza está en su cabeza, y no en que su esposa vista de forma provocativa o flirtee un poco con otros hombres, aunque para mantener el interés dramático el film juegue a la ambigüedad de una forma un tanto perversa, sin que tengamos claro si ella quiere seducir a otros hombres o si es la mente enferma de Paul la que ve las cosas así. En cualquier caso, el grave error que ella comete es intentar aplacar los celos siguiéndole el juego a su marido, dejando de salir y encerrándose en casa, con lo cual sólo consigue empeorar las cosas. No tomará medidas ni pedirá ayuda psiquiátrica hasta que la situación esté totalmente fuera de control y haya desembocado en malos tratos graves, de los que los celos suelen ser la antesala. El infierno es una película de fácil visión por su calidad y el buen hacer del director y los protagonistas, pero muy dura y por desgracia terriblemente certera.

Escenas destacadas:

  • Nelly coge el autobús para ir al pueblo y se despide de su marido, que la mira desde la ventana. En el gesto que hace al despedirse, su mano hace durante un brevísimo tiempo el gesto de poner los cuernos, con los dedos índice y meñique hacia arriba.
  • Un cliente pone ante el resto de los huéspedes del hotel el video que ha grabado durante los días anteriores. Al aparecer imágenes de Nelly, Paul la ve en la pantalla besándose con uno de los clientes y piensa que los demás están viendo lo mismo que él, por lo que interrumpe la exhibición del video a gritos.

Anécdotas:

  • L’enfer era un proyecto inacabado emprendido por el genio del cine negro francés anterior a Chabrol, Henri-Georges Clouzot, en 1964. Tras varios días de rodaje, Clouzot tuvo que abandonar la película al sufrir un infarto. Romy Schneider iba a interpretar el papel de la esposa y Jean-Louis Trintignant el del marido. El guión original de Clouzot no era lineal como el de la versión de Chabrol, sino que comenzaba con la esposa atada a la cama y tenía una moderna y confusa estructura de flash-backs.
  • El film acaba con un cartel de sans fin (sin fin), ya que, según Chabrol, los tormentos del infierno no pueden tener final.

Sobre el director:

Claude Chabrol nace en París en 1930. Junto con François Truffaut, Jean-Luc Godard, Eric Rohmer y Alain Resnais, forma parte de la llamada nouvelle vague que va a revolucionar el celuloide francés de finales de los 60 y que sentará las bases del cine moderno en todo el mundo. Dentro de esta corriente, Chabrol llevará a cabo un muy particular cine negro especializado en diseccionar las neurosis y los conflictos personales y familiares de pequeñoburgueses que viven en ciudades de provincias, inspirándose muchas veces en historias que lee en la sección de sucesos de los periódicos. El sexo y el erotismo un tanto malsanos forman parte de los secretos que suelen esconder sus personajes.

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02 enero 2007

Jamón jamón: sexo ibérico

Jamón, jamón. España, 1992.

Director : Bigas Luna

Guionistas : Bigas Luna y Cuca Canals

Intérpretes: Penélope Cruz, Javier Bardem, Jordi Mollà, Stefania Sandrelli, Juan Diego, Anna Galiena

Temáticas de interés : Machismo, adulterio

Sinopsis:

Silvia, la hija de la dueña del puticlub de un pueblo del interior de España, sale con José Luis, hijo de una de las familias ricas del lugar. La madre de José Luis se opone a esa relación y le paga a un macarrilla, Raúl, para que la seduzca.

Comentario:

Con Jamón, jamón, uno de sus títulos más ambiciosos, Bigas Luna pretende llevar a cabo, de forma muy consciente, todo un retrato de España. Para ello rueda la película en los Monegros, uno de los paisajes españoles por antonomasia, y utiliza con descaro varios símbolos patrios: aparte de la gastronomía más típica, paella, tortilla, jamón y ajo, y del toro de Osborne, los personajes del guión no podían funcionar mejor como estereotipos de lo latino. En este último aspecto, esta es la película en la que el siempre polémico y poco sutil realizador logró un mayor equilibrio al retratar el machismo y los tics de la España profunda situándose en el filo entre la crítica y la exaltación, algo que no lograría en películas posteriores más zafias como Huevos de oro o Bámbola.

Pese a ser por lo general uno de los cineastas más vapuleados por los colectivos feministas, en esta ocasión Bigas Luna (que suele escribir sus guiones a dúo con una mujer, Cuca Canals) da una visión profundamente matriarcal de la sociedad española oculta tras una capa superficial de machismo. Los hombres en su película, y probablemente también fuera de ella, gritan, golpean, y se exhiben para parecer dominantes cara a la galería, pero de puertas para dentro son las mujeres quienes toman las decisiones. La madre de Silvia echó a su marido de casa, es de suponer que por violento e indeseable; en casa de José Luis, el padre no está ausente en teoría, y además es el hombre de empresa que supuestamente sostiene a la familia, pero la realidad es que vive totalmente anulado por su mujer y es un cero a la izquierda en su propio hogar, por lo que suele refugiarse en los maternales brazos de Anna Galiena, dueña del puticlub del pueblo, al que también acude su hijo José Luis. Frente a la madre castrante que estropea a su hijo tratándolo con mimos de niño que rozan el incesto, la prostituta aparece como la cara positiva del poder matriarcal, que aparte de proporcionar el reposo del guerrero a los hombres del lugar, ha criado sola a su familia y ayuda a su hija cuando esta la necesita, pero por lo demás la deja actuar a su aire.

Así pues, Jamón, jamón resulta ser un cuento de hadas con una heroína inocente (Penélope Cruz en su primer papel) enfrentada a una malvada madrastra-bruja y protegida por una madre-hada. Las mujeres son las que actúan y las que deciden con quien se acuestan y cuando lo hacen, mientras que los hombres, chulos, inmaduros, esclavos de su apetito sexual e incapaces de tomar decisiones de ningún tipo, son títeres de ellas que, además, cuando reaccionan, lo hacen con la fuerza bruta ocasionando la tragedia. El culebrón se ve aderezado y retorcido con sexo a múltiples bandas (cada personaje del film se acuesta al menos con otros dos), configurando una obra muy excesiva y un tanto forzada y grotesca, dotada, eso sí, de una atrayente puesta en escena tan efectista como efectiva.

Escenas destacadas:

  • Raúl y un amigo se quitan la ropa, entran en el corral de las vaquillas de noche e intentan torearlas. El hacerlo desnudos le provoca una erección a uno de ellos; al ser descubiertos, tendrán que escapar corriendo.
  • La madre de José Luis seduce a Raúl. Intimidado por una mujer de más edad y experiencia, Raúl tiene problemas de impotencia, que ella sabe solucionar.
  • En plena rabieta al descubrir que Silvia lo engaña, José Luis se sube a una de las famosas vallas del toro de Osborne y lo golpea hasta arrancarle la parte que representa los testículos del animal.
  • José Luis y Raúl se pelean por Silvia en un duelo a jamonazos, utilizando la pata de jamón como arma.

Anécdotas:

  • Jamón, jamón fue una apuesta por los nuevos actores que rompía con una época de un gran anquilosamiento del cine español, en la que todos los papeles estaban en manos de un reducido grupo de intérpretes (Jorge Sanz, Maribel Verdú, Gabino Diego, María Barranco) más bien poco apreciados por el público. Jordi Mollà, y sobre todo Penélope Cruz y Javier Bardem, reavivaron el star-sytem nacional iniciando carreras de gran éxito.
  • La acogida del público hacia el film fue buena, con más de 600.000 espectadores en España; en general también consiguió buenas críticas en la prensa.
  • Obtuvo el León de Plata (premio a la segunda mejor película) en el festival de Venecia de 1992. En los premios Goya de ese año logró nominaciones en las principales categorías: película, director, actor y actriz protagonista, pero se fue de vacío. El gato al agua se lo llevó ese año Belle Epoque de Fernando Trueba.
  • En vista del éxito, Bigas Luna decidió que la película era el comienzo de una trilogía sobre España que continuaría con Huevos de oro (1993) y La teta y la luna (1994): la primera tuvo buena respuesta de taquilla pero muy mala crítica, y la segunda pasó muy desapercibida a todos los niveles.

Sobre el director:

Bigas Luna nace en Barcelona en 1946 e inicia su carrera cinematográfica a finales de los años 70. Títulos como Bilbao (1978) o Caniche (1979) ya definen un estilo comercial y sensacionalista, además de un erotismo sofisticado, elementos hasta entonces poco frecuentes en el cine español. Tras algunos films de escaso éxito durante los años 80, Las edades de Lulú (1990), adaptación del best-seller de Almudena Grandes, lo relanza como uno de los principales erotómanos de nuestro cine, además de abrirle mercados en Francia y sobre todo en Italia. Desde entonces le gusta mezclar películas más crudas y explícitas con otras más románticas y oníricas, aunque nunca ha vuelto a repetir el éxito de Las edades de Lulú o Jamón, jamón. Tras cinco años de ausencia en las pantallas, ha estrenado hace poco Yo soy la Juani (2006).

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25 diciembre 2006

El Decamerón: Carpe Diem

Il decameron. Italia, 1971.

Director : Pier Paolo Pasolini

Guionista : Pier Paolo Pasolini, inspirándose en la obra de Giovanni Bocaccio

Intérpretes: Franco Cinti, Ninetto Davoli, Angela Luce, etc.

Temáticas de interés : Adulterio, sexo esporádico

Sinopsis:

Un grupo de monjas seduce a un joven sordomudo al que han acogido para que lleve a cabo trabajos en el convento; una mujer esconde a su amante en una tinaja cuando su marido aparece de improviso en casa; los tres hermanos de una chica se vengan del hombre que le ha quitado su honor, aunque ella está enamorada de él; una joven pide a sus padres permiso para dormir en el tejado y de esta forma poder recibir a su novio por la noche .... En total, nueve historias sacadas del célebre Decamerón de Bocaccio.

Comentario:

El decamerón de Bocaccio es una de las obras clave de la literatura medieval italiana. Se trata de una recopilación de historias populares que, supuestamente, diez supervivientes de una epidemia de peste se cuentan unos a otros durante diez noches. Su importancia radica en su modernidad; la obra es precursora del Renacimiento por centrarse, en pleno siglo XIV, en asuntos totalmente paganos sin pizca de idealismo ni misticismo.

Naturalmente, el que Pasolini decidiera adaptar El decamerón al cine no se debe solamente a su interés filológico por el libro ni a la casualidad. El tiempo convierte a las obras más incendiarias en clásicos universalmente aceptados, por lo que la coartada de adaptar un libro de referencia de la literatura italiana le venía muy bien como vehículo para llevar a cabo un film que es toda una celebración de la vida y el erotismo, con un tono además beligerantemente anticlerical (y aún siendo una adaptación literaria de prestigio, la película tuvo serios problemas con la censura). Tal vez al espectador actual le cuesta hacerse a la idea de hasta que punto era transgresor en la Italia de ese momento presentar en la gran pantalla unas historias en las que los representantes de la iglesia que aparecen son curas y monjas lascivos, cuando no tontorrones. Por si eso fuera poco, la moral sexual cristiana se ve ridiculizada en prácticamente todos los relatos: la pluma de Bocaccio y la cámara de Pasolini se ponen más del lado de la mujer adúltera que del marido cornudo, y el episodio en la que los padres de una doncella desflorada por su novio la casan para evitar el escándalo (contentos porque además emparentan así con una buena familia) da también una visión harto cínica del matrimonio.

Además de ser todo un alegato contra las “buenas costumbres” y el pensamiento conservador, El decamerón se acerca a la sexualidad de una forma enormemente natural: de hecho, como en otras de sus películas, Pasolini, gran amante de la etnografía, no recurrió a actores profesionales sino a gente de los pueblos cuyas caras le gustaban o llamaban la atención. Además, la desinhibición y falta de sentido de culpa, típicas de la liberación sexual de esos años, que rezuman las historias se echan de menos incluso en la actualidad. Por poner un ejemplo, la violación sistemática de un discapacitado que llevan a cabo las monjas de un convento en una de las historias se vería, bajo el pensamiento políticamente correcto dominante hoy en día, como algo condenable, mientras que en el film el supuesto sordomudo y deficiente, que no lo es en realidad, no lo vive como ningún trauma, y lo mismo se puede decir de la mujer engañada y manoseada por un cura, que supuestamente pretende convertirla en animal de carga por petición de su marido, en otro episodio. No en vano, la película es la primera parte de la llamada Trilogía de la vida de su director, y su mensaje es, evidentemente, que hay que disfrutar de ésta y de los placeres que nos ofrece.

Escenas destacadas:

  • Una de las monjas del convento se decide a aprovecharse del sordomudo y supuestamente tonto jardinero para probar placeres carnales. Su cara de satisfacción durante y después del acto es tal, que todas sus compañeras quieren probar también.
  • La adúltera que ha escondido a su amante en la tinaja le hace creer a su marido que el hombre quiere comprarla, por lo que le conviene introducirse en ella para limpiarla a fondo. Mientras el marido se dedica a las labores de limpieza dentro de la tinaja, fuera de ella los amantes gozan prácticamente delante de sus narices.
  • Un cura hace creer a un campesino que puede transformar a su mujer en burra. Para llevar a cabo el encantamiento, la desnuda y le introduce “la cola” delante del poco avispado marido.

Anécdotas:

  • La polémica despertada fue tal que muchos ciudadanos particulares y varios procuradores de la República (cargo político semejante al de Gobernador Civil) lo denunciaron, provocando el secuestro de la película en varias provincias italianas.
  • El proyecto inicial de Pasolini era llevar a cabo una visión mucho más completa del libro de Bocaccio, incluyendo más historias, con un metraje de al menos tres horas.
  • Uno de los puntos del film más destacados por la crítica italiana, imperceptible fuera de su país, es la adaptación lingüística que el director, filólogo además de cineasta, llevó a cabo, al parecer con gran acierto, al emplear dialectos napolitanos en lugar de toscanos en la versión original (no obstante la película, como es habitual en el cine italiano, carece de sonido directo y fue íntegramente doblada en estudio).
  • Obtuvo el Oso de Plata (segundo premio) en el festival de cine de Berlín de 1971.

Sobre el director:

Pier Paolo Pasolini (Bolonia 1922 – Roma 1975) fue no sólo uno de los principales directores de cine italianos, sino un importante poeta, filólogo y personaje de la vida cultural de su país. Comienza su carrera en el cine con títulos influenciados por el neorrealismo, como Accatone (1961) y Mamma Roma (1962), para luego pasar a obras donde la denuncia social y la reivindicación marxista se llevan a cabo de forma más elaborada y más abstracta, como Pajaritos y pajarracos (1966) o Teorema (1968), películas que alterna con la adaptación de clásicos literarios, incluyendo el mismísimo Evangelio según San Mateo (1964), su obra más célebre. Gran polemista, la franqueza con la que hablaba tanto de sus ideas de izquierdas como de su homosexualidad lo convirtió en enemigo público número uno para los grupos conservadores italianos, hasta el punto de que se especula con la posibilidad de que alguna mano negra estuviera detrás de su asesinato, que conmocionó a la ya de por sí convulsionada Italia de los 70. El sexo se expone de forma naturalista, con gran vitalidad no exenta de cierta tosquedad, en su famosa trilogía de la vida, formada por el film que ahora nos ocupa, Los cuentos de Canterbury (1972) y Las mil y una noches (1974).

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16 diciembre 2006

El leñador: Hablando de un tabú sin acritud

The woodsman. USA, 2004.

Directora : Nicole Kassell

Guionistas : Nicole Kassell y Steven Fetcher

Intérpretes: Kevin Bacon, Kyra Sedgwick, Hannah Pilkes

Temáticas de interés : Pederastia

Sinopsis:

Walter llega a una pequeña ciudad en la que no conoce a nadie y busca trabajo en un aserradero. Es taciturno, y tiene una razón para serlo. Acaba de salir de la cárcel, en la que cumplió condena por abusar de una niña. Ahora intenta hacer una vida normal, pero le cuesta evitar el mirar por la ventana de su piso y observar a las alumnas del colegio de enfrente ...

Comentario:

El abuso de menores ha pasado en los últimos años de ser un tabú y una realidad silenciada y prácticamente desconocida a verse magnificado y resultar casi omnipresente en los medios de comunicación. En el caso del cine y los telefilms, el tratamiento del tema viene casi siempre de mano de thrillers y películas policíacas donde se intenta capturar a un asesino de niños, o bien en dramas donde el o la protagonista tiene un trauma por haber sufrido abusos en su infancia, reforzando el estereotipo y el estigma de que las víctimas de este tipo de actos nunca podrán superarlo ni llevar una vida normal. Lolita, la adaptación que llevó a cabo Stanley Kubrick sobre la amoral novela de Vladimir Nabokov, que probablemente sería impublicable hoy en día, es una de las pocas excepciones a esta regla.

El leñador coge este escabroso toro por los cuernos y se atreve a ponerse en el lugar del verdugo, no de la víctima ni de los familiares de la víctima, como es lo habitual y lo fácil, una propuesta parecida, aunque con un tema todavía más difícil, a la de la notable Te doy mis ojos de Iciar Bollaín, que contaba una historia de malos tratos intentando entrar en la psicología del maltratador en lugar de presentarlo sin más como un monstruo. En este caso, el protagonista, Walter, tiene una inclinación sexual por las niñas preadolescentes. Abusó de una y pagó por ello con la cárcel, de la que ha salido en libertad condicional. No es un psicópata ni un cínico, odia lo que hizo y no intenta justificarlo, pero le resulta muy difícil luchar contra su propia sexualidad. Por otra parte, la sociedad tampoco le ayuda: no se le ofrece ningún tipo de terapia ni de cura, su familia le rechaza, en el trabajo tiene que ocultarle a todo el mundo su pasado, y además el agente de la condicional le acosa y le humilla, aprovechándose de su sentimiento de culpa, que le hace tragarse los insultos sin rechistar.

No obstante, el film tampoco es tendencioso ni carga demasiado las tintas, en primer lugar porque refleja bastante la realidad, puesto que nadie ha encontrado ninguna cura ni terapia efectiva para la pederastia, y en segundo lugar porque Walter, por suerte, no es cien por cien pedófilo; es capaz de tener sexo con mujeres adultas e inicia una relación con una chica que no lo abandona cuando descubre su pasado, por lo que tal vez pueda haber una esperanza para él, aunque su vida no será fácil y la posibilidad de que vuelva a abusar de una niña estará siempre ahí.

De hecho, Walter inicia una amistad peligrosa con Robin, de trece años. Frente al tópico del niño raptado por un desconocido que le sube a su coche, el guión muestra como un pedófilo se va acercando progresivamente a su víctima, que suele ser alguien conocido y de su entorno, e intenta establecer una complicidad y que el pequeño comparta con él secretos que no conozcan sus padres; de esa forma se asegura el silencio y el consentimiento del menor para cuando, más adelante y de forma paulatina, empiece a hacerle proposiciones sexuales. Así pues, Walter se limita a hablar con Robin el primer día; las siguientes veces, las conversaciones se van haciendo más íntimas. Una amarga revelación que le hace la niña hará que el pederasta desista de sus intenciones, pero quizás la próxima vez no ocurra lo mismo. El leñador no es una historia moralista, edificante, ni de redención, ni tampoco es una tragedia; su modestia y su sencillez constituyen al mismo tiempo su gran virtud y su gran limitación.

Escenas destacadas:

  • Walter parece satisfecho con su nuevo piso, hasta que la expresión se le nubla al mirar por la ventana. Hay un colegio justo enfrente.
  • Tras varios días de charla en el bosque con su joven amiga, Walter intenta pasar un poco a mayores y le propone que se siente en su regazo. La respuesta de la niña le hará arrepentirse de sus intenciones.

Anécdotas:

  • El productor del film es Lee Daniels, responsable de Monster’s ball, el título que le valió el Oscar a Halle Berry, por lo que el marketing de la película, al menos en España, recurrió a la comparación entre ambas.
  • Se presentó en el festival de Sundance, y más tarde en nuestro país en el festival de Gijón. Logró tres nominaciones a los premios del cine independiente americano, entre otros galardones y nominaciones menores.

Sobre la directora:

Nicole Kassell estudió cine en la universidad de Nueva York, ciudad en la que reside. El leñador fue su debut en el largometraje; su breve curriculum también incluye un episodio de la serie de TV Caso abierto.


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03 diciembre 2006

Pintar o hacer el amor: sexo a cuatro bandas

Peindre ou faire l’amour. Francia, 2005.

Directores : Arnaud y Jean-Marie Larrieu

Guionistas : Arnaud y Jean-Marie Larrieu

Intérpretes: Sabine Azéma, Daniel Auteuil, Sergi López, Amira Casar

Temáticas de interés : Sexo en grupo, intercambio de parejas

Sinopsis:

Madeleine y William, un matrimonio de mediana edad, se trasladan a un pequeño pueblo del campo. Allí Madeleine conoce casualmente al alcalde, un invidente llamado Adam, que invita a ella y a su marido a cenar junto con su esposa Eva. Los cuatro hacen buenas migas y planean pasar un fin de semana juntos, hasta que una noche ocurre algo singular: a la hora de ir cada matrimonio a su habitación, el invidente Adam toma del brazo a Madeleine y no a su mujer. Suben a la habitación sin que ella proteste; Eva y William, por su parte, tampoco se quedan atrás y se acuestan juntos en el sofá.

Comentario:

Ya habíamos abordado el tema de la pareja abierta, el amor libre o el intercambio de parejas en películas de la era de la contracultura y la liberación sexual, los años 60-70, como Bob, Carol, Ted y Alice, o La tormenta de hielo, un film de los 90 que reflexionaba sobre esa época. En aquel momento el concepto de pareja tradicional se cuestionaba, y la fidelidad sexual dejaba por un momento de considerarse la base de una relación. Pintar o hacer el amor, en cambio, se sitúa en nuestros días, cuando esta forma de pensar se ve más bien como una reliquia del pasado. Sus personajes no deciden hacer un cuarteto por desinhibirse o por buscar nuevas experiencias que los saquen de la monotonía de muchos años de matrimonio, sino que surge entre ellos un amor a cuatro con el que en principio no contaban.

La estructura de la película responde bien a este planteamiento del intercambio como algo no buscado: en principio parece una típica comedia dramática francesa situada en provincias. El campo es el quinto personaje que aglutina a los dos matrimonios; Madeleine está pintando un paisaje cuando conoce a Adam y empieza a hablar con él. Al venir de la ciudad y no conocer a otras personas en el pueblo, Madeleine y William se encariñan poco a poco con el alcalde y su mujer. Curiosamente, muestran hasta celos cuando Adam y Eva hacen planes con otros amigos; la intimidad y el lazo emocional al que han llegado es lo que hace creíble que, cuando Adam da el paso y finge confundir a su mujer con Madeleine casi a la mitad del film, ella se deje llevar por el juego, y su marido haga lo propio con Eva. De forma muy creíble, al día siguiente el matrimonio menos experimentado reacciona con miedo y rechazo a lo que acaban de hacer, que supone romper muchos tabúes, y piensan que han sido engañados por la otra pareja. Les costará tiempo y reflexión el asimilar el sentimiento que ha nacido en ellos: tal vez el amor no sea siempre cosa de dos.

El interés de Pintar o hacer el amor supone romper totalmente el estereotipo del intercambio de parejas como algo propio de jóvenes modernos urbanos guapos y desinhibidos, y trasladarlo a matrimonios de mediana edad en el rural, viéndolo además como un lazo afectivo y una especie de pareja a cuatro en un film apacible y tranquilo, una propuesta mucho más transgresora y chocante que el proponerlo como un simple juego sexual morboso. De ahí, probablemente, la discreta acogida del film entre la crítica y el público.

Escenas destacadas:

  • Adam coge del brazo a Madeleine, a la que aparentemente ha confundido con su esposa, y sube con ella a la alcoba. Sorprendentemente, ella no protesta y acepta el juego.
  • Los dos matrimonios disfrutan de la visión de la mañana en el campo desde la terraza mientras se abrazan como si los cuatro formaran una sola pareja.

Anécdotas:

  • Seleccionada a concurso en el festival de Cannes de 2005.

Sobre los directores:

Los hermanos Larrieu nacieron en 1965 y 1966 (Jean-Marie es el mayor y Arnaud el pequeño) en la famosa localidad de Lourdes. Trabajan juntos en la realización de cortos y mediometrajes, normalmente rodados en la región de los Pirineos, y más tarde dan el salto al largo en 1999 con Fin d’été. No es, sin embargo, hasta su tercer film, Pintar o hacer el amor, cuando consiguen hacerse un nombre en el cine de su país, y estrenar su obra fuera de Francia.

Enlaces:

http://spanish.imdb.com/title/tt0431975/

http://www.golem.es/pintarohacerelamor/

http://blogdecine.com

25 noviembre 2006

Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el sexo pero nunca se atrevió a preguntar

Everything you always wanted to know about sex but were afraid to ask. USA, 1972.

Director : Woody Allen

Guionista : Woody Allen, basándose en el libro de David Reuben

Intérpretes: Woody Allen, Lynn Redgrave, Gene Wilder, Tony Randall, Burt Reynolds, Louise Lasser

Temáticas de interés : Zoofilia, fetichismo, exhibicionismo

Sinopsis:

Película compuesta por siete cortometrajes, cada uno de los cuales responde supuestamente a una pregunta sobre sexualidad, con lo que el film vendría a ser una enciclopedia sexológica más bien disparatada. Los temas abordados a lo largo de los distintos capítulos incluyen los afrodisíacos, la zoofilia, la frigidez resuelta por medio del exhibicionismo, el travestismo, el proceso fisiológico que lleva a la eyaculación, etc.

Comentario:

Esta película, con uno de los títulos más largos de la historia del cine, se llevó a cabo en plena época de la contracultura y la liberación sexual, cuando las pantallas se llenaban por primera vez de títulos que hablaban y mostraban temas que hasta poco antes habían sido tabú, proliferando también los informes sobre sexualidad y los manuales sexológicos de todo tipo. Woody Allen decidió parodiar y tomarse con sentido del humor y sin ninguna pretensión de rigor ni didáctica toda esta explosión y saturación de información, a menudo falsa y sesgada, sobre sexo. Al margen del tema tratado en cada uno de los capítulos, conviene recordar la ruptura que el personaje habitualmente interpretado por Woody significó en el concepto de masculinidad vigente hasta entonces. El director encarnaba a hombres inseguros, débiles, que trataban de igual a igual a las mujeres en la relación de pareja, y para nada identificados con el macho tradicional: fue el hombre nuevo de los años 70, muy popular entre las feministas que, curiosamente, lo denostarían por misógino veinte años más tarde.

El primer episodio del film y uno de los menos interesantes, ¿funcionan los afrodisíacos?, es un clásico vodevil en el que el buzón de la corte desea a la reina y consigue seducirla mediante un brebaje afrodisíaco, aunque ambos tendrán que consumar su amor sin que se entere el rey (una simbología típicamente freudiana poco sorprendente en un amante del psicoanálisis como Woody Allen: finalmente, el rey-padre al descubrir al bufón-niño con la reina-madre le corta la cabeza en una castración simbólica). El segundo capítulo, ¿Qué es la sodomía? pone de manifiesto el escaso rigor científico del film al no hablar de esta práctica sino de la zoofilia, puesto que es la historia de un médico que se enamora de una oveja. A pesar del tono de comedia, Gene Wilder y su amante bovina protagonizaron las escenas más bizarras y recordadas de la película. A continuación viene ¿Algunas mujeres tienen problemas para llegar al orgasmo?, un homenaje al cine italiano de los años 60 rodado originalmente en lengua italiana: Woody se desespera ante la frigidez de su sofisticada mujer, que no alcanzará el placer hasta descubrir las maravillas del exhibicionismo y el sexo en lugares públicos. En este episodio se parodia el típico concepto machista de la sexualidad, en el que el ego del macho se ve atacado ante la falta de deseo de la mujer: no hay mujeres frígidas sino hombres inexpertos, le dice un amigo al marido desesperado. En este esquema tópico de las cosas, lógico por otra parte en una comedia, no es de extrañar que la solución venga con el también manido cliché de recurrir al fetichismo para mejorar la vida sexual.

Uno de los capítulos más acertados sería el cuarto, ¿son los travestis homosexuales?, que aborda el travestismo en un hombre heterosexual, frente a la confusión habitual que vincula el vestir ropa de mujer con homosexualidad masculina. El fetichismo por la ropa femenina, sobre todo la interior, lleva a algunos hombres a excitarse usándola, como había explicado años atrás el rocambolesco documental Glenn or Glenda de Ed Wood, director que se haría famoso en los años 90 por el biopic que llevó a cabo Tim Burton. Las peculiaridades sexuales se abordan sin complejos en la quinta historieta, ¿Cuál es su perversión?: un ficticio programa sensacionalista, no muy alejado de la realidad actual de la televisión, en el que gente anónima da detalles sobre sus preferencias más extrañas en la cama, en un show que, como suele ocurrir en la telebasura, contribuye a la vez a difundir información sobre sexualidad y al mismo tiempo, paradójicamente, a reforzar estereotipos.

El film acaba con un sexto episodio homenaje al cine de serie B de científicos locos o mad doctors, ¿Son ciertos los descubrimientos de las investigaciones sobre sexualidad?, que parodia la moda de los estudios científicos acerca de las cuestiones sexuales más peregrinas, y por último con el otro fragmento más recordado, junto con el de la oveja, del film: ¿qué ocurre durante la eyaculación?, una especie de Érase una vez la vida de imagen real en la que Woody Allen interpreta a un espermatozoide existencialista y se exponen, muy a grandes rasgos, los procesos de erección y eyaculación.

Escenas destacadas:

  • El médico interpretado por Gene Wilder es pillado in fraganti en la cama con una oveja para escándalo de su mujer. El divorcio es fulminante.
  • El concurso ¿Cuál es su perversión? concluye con el ganador de la semana, un rabino al que le excita ser atado y azotado mientras su mujer se arrodilla en el suelo comiendo una costilla de cerdo.
  • Woody se enfrenta a una teta gigantesca escapada del incendio del laboratorio de un científico loco especialista en sexología.

Anécdotas:

  • El montaje final del film cortó una octava historia, ¿Por qué algunos hombres se vuelven homosexuales?, en la que Louise Lasser, esposa de Woody Allen en ese momento, interpretaba a una araña viuda negra que devoraba al macho (el propio Woody). Descontento al no encontrar un final adecuado, el director decidió suprimir el fragmento.
  • La película funcionó bien en taquilla, con una recaudación de 18 millones de dólares en USA, cifra considerable comparada con su presupuesto, de sólo 2 millones. En España superó el millón de espectadores.

Sobre el director:

Woody Allen es uno de los grandes genios del cine. Nacido en Brooklyn en 1935, comenzó su carrera como humorista autor de monólogos, luego pasó a trabajar en el cine como actor y guionista, y, a partir de Toma el dinero y corre (1969), también como director. Sus primeras películas, entre las que se encuentra la que nos ocupa, son sucesiones de gags, generalmente muy divertidos, pero sin mayor trascendencia. Annie Hall (1976) supone un giro en su carrera hacia las comedias dramáticas urbanas que le harán mundialmente conocido y apreciado entre los cinéfilos. Gran amante del cine europeo, en especial de Bergman y Fellini, brillantísimo autor destacado en una enorme variedad de registros, desde la comedia disparatada al drama más sombrío, el sexo y el erotismo casi nunca aparecen de forma explícita en sus obras, pero son siempre un telón de fondo importante y una inacabable fuente de gags en los diálogos.

Enlaces:

http://spanish.imdb.com/title/tt0068555/

http://www.dvdgo.com/product~catgid~166~list~132~prodid~
111101~typeproduct
~1~dvd~Colecci%C3%B3n+Woody+Allen
:+Volumen+3.htm

17 noviembre 2006

Mi querida señorita: transexualidad de provincias

Mi querida señorita. España, 1971.

Director : Jaime de Armiñán

Guionistas : Jaime de Armiñán y José Luis Borau

Intérpretes: José Luis López Vázquez, Julieta Serrano, Antonio Ferrandis, Mónica Randall

Temáticas de interés : Transexualidad, represión

Sinopsis:

Adela es una solterona que vive en una ciudad de provincias junto a su fiel criada Isabelita. Es religiosa y de costumbres intachables, pero oculta un secreto: hace tiempo que se afeita y no puede evitar lanzar miradas libidinosas a su criada. Al recibir una propuesta de matrimonio por parte de un amigo, decide ir al médico para aclarar por fin la duda que la atormenta: si es una mujer o un hombre.

Comentario:

Parece increible que una de las películas que mejor han abordado el tema de la transexualidad se llevase a cabo durante la dictadura franquista. Tal vez la necesidad del visto bueno de la censura contribuyera a tratar tan espinoso asunto con un enorme tacto, lejos de cualquier sensacionalismo. Generalmente las películas sobre transexuales se sitúan entre la didáctica y el morbo fácil de prensa amarilla, ambos muy presentes en Cambio de sexo (1976), realizada por el ya por entonces torpe Vicente Aranda, o si no en el melodrama telefílmico supuestamente arriesgado pero en realidad complaciente y más bien reaccionario, en el que el descarriado o la descarriada tienen que recibir palizas y / o morir para lograr la simpatía paternalista del espectador, como la oscarizada Boys don't cry (1999). Mi querida señorita logra en cambio un virtuoso equilibrio entre la comedia y el drama, y llevar a cabo un gran retrato social de la España de provincias en los últimos años del franquismo con un personaje totalmente fuera de la caricatura, en parte gracias a la soberbia interpretación de José Luis López Vázquez, un gran actor que hasta pocos años antes había estado encasillado en la españolada y que en ese momento exploraba nuevos terrenos.

Adela, la señorita, ha reprimido durante muchos años tanto la atracción que le producen las mujeres como el amor que siente hacia su criada, que le produce terribles celos cuando la muchacha sale con chicos. La huida de Isabelita, que se despide harta de aguantar insultos de su señorita despechada, unida a la propuesta de matrimonio que recibe, hacen que Adela, siendo ya una mujer de mediana edad, se decida a salir de su cascarón virginal y dar el paso. El médico le confirma lo que ella siempre ha sospechado y nunca se ha atrevido a afrontar: que es un hombre. Aquí se le puede reprochar a la película su ambigüedad al crear confusión entre dos cosas diferentes, la transexualidad y el hermafroditismo. No queda claro si la protagonista es biológicamente un hombre al que, a causa de una malformación genética, se le tomó por mujer en su niñez, o si es simplemente un transexual, es decir, alguien que siendo físicamente una mujer normal se siente hombre psicológicamente. El hecho de que tenga que afeitarse parece indicar lo primero, el hermafroditismo, pero la película elude entrar en detalles.

Pero tal vez lo más interesante de Mi querida señorita sea que la historia no se acaba una vez que Adela se transforma en Juan, sino que expone toda la problemática posterior. Juan ha sido educado como mujer, y no sabe hacer ningún trabajo de hombre en una sociedad muy sexista donde las actividades propias de ellos y de ellas están muy definidas. Además, después de haber vivido cuarenta años como mujer, se siente inseguro en su cuerpo masculino, sobre todo a la hora de mantener relaciones sexuales. Antes como mujer le era fácil refugiarse en la castidad, pero ahora la sociedad machista le exige que se muestre experimentado en la cama: lo que era una virtud para ellas, es un handicap y un motivo de vergüenza para ellos. La aceptación de su auténtico pero nuevo yo no se alcanzará sin antes pasar por una lenta y a veces difícil metamorfosis que incluye el no rechazar su vida anterior como Adela. El reencuentro con Isabelita, ahora Isabel, será clave para conseguir llevar a cabo la transición entre los dos mundos, la ciudad de provincias y la capital, la represión y la liberación.

Escenas destacadas:

  • Isabelita se agacha para limpiar el suelo; Adela no puede evitar mirarle de reojo las piernas y el escote.
  • En la consulta del médico, Adela le pide que le hable sin tapujos puesto que es una mujer fuerte y valiente. El médico la corrige: en efecto es fuerte y valiente, pero no es una mujer.
  • SPOILER: Juan ha sido por fin capaz de pasar a mayores en su relación con Isabelita, pero todavía hay algo que no se atreve a decirle. No obstante, ella ya lo sabe y le llama señorita
    sin querer.

Anécdotas:

  • Logró un importante éxito en taquilla, con 1.700.000 espectadores.
  • La acogida entre los críticos también fue buena, incluyendo premios por parte del Círculo de Escritores Cinematográficos y del Sindicato Nacional del Espectáculo. Además fue nominada al Oscar a la mejor película de habla no inglesa, perdiendo frente a otra obra de un director español, El discreto encanto de la burguesía de Luis Buñuel.
  • Sorprendentemente, el guión pasó la censura franquista, que sólo cortó algunas escenas en las que Mónica Randall salía muy ligera de ropa. El director siempre ha declarado que hizo la película exactamente como la quería hacer.

Sobre el director:

Jaime de Armiñán nace en una familia madrileña acomodada en 1927. Estudia derecho, pero pronto orienta sus pasos hacia el mundo del audiovisual, primero como comentarista, y más tarde trabajando como guionista en televisión. Su carrera como director de cine comienza con Carola de día, Carola de noche (1969), un vehículo de lucimiento para Marisol, y pasa a un terreno más personal con Mi querida señorita, cuyo éxito le permite hacer otras obras sobre amores heterodoxos, entre las que destaca El nido (1980), que le permitió ser de nuevo candidato al Oscar. Alterna el cine y la televisión hasta 1995, donde estrena la que hasta hace poco era su última película, El palomo cojo, aunque en 2006 ha finalizado su nueva obra, Fabian road.

12 noviembre 2006

Une vraie jeune fille: Ellas toman la palabra

Une vraie jeune fille. Francia, 1976.

Directora : Catherine Breillat

Guionista : Catherine Breillat, adaptando su propia novela

Intérpretes: Charlotte Alexandra, Hiram Keller, Rita Maiden, Bruno Balp

Temáticas de interés : Masturbación, descubrimiento de la sexualidad

Sinopsis:

Alice, una adolescente, llega a casa de sus padres para pasar con ellos el verano en un pequeño pueblo. Allí no hay mucho que hacer y la joven se entretiene jugando con su cuerpo y descubriendo los placeres carnales. Pronto encontrará en quien volcar sus fantasías eróticas: Jim, un joven que trabaja con su padre.

Comentario:

El despertar sexual de una joven es uno de los tópicos más manidos en el cine erótico, pero la diferencia es que aquí es una mujer, Catherine Breillat, y no un hombre quien escribe el guión y dirige la película, por lo que la protagonista del film no es una ensoñación lujuriosa ni una fantasía masculina, sino, como su propio título indica, es una auténtica chica, una chica de verdad (esa es la traducción de Une vraie jeune fille, en lugar de una chica realmente joven como aparece a veces) la que cuenta su propia historia. Y esa historia está repleta de escenas de masturbación y de relaciones sexuales similares a las de cualquier film erótico o pornográfico, pero la película en su conjunto en absoluto podrá tildarse de complaciente ni de convencional.

Lo que convierte a esta prácticamente desconocida obra en un título interesantísimo e importante del cine erótico es su absoluta independencia, el estar al margen de cualquier corriente. Cruda y desagradable en muchas de sus secuencias, no es un film porno para público masculino, pero tampoco es una película reivindicativa ni feminista en cuanto a su tesis, aunque naturalmente sí es feminista de hecho, por tratarse de la obra de una mujer que expone su sexualidad de forma visceralmente sincera sin preocuparse por buscar la complicidad de ningún colectivo. Pocas veces una mujer se ha expresado de una manera tan libre (ni tan sórdida) con una cámara de cine.

Jane Campion, la directora que más dio que hablar durante los años 90 en el tema de la sexualidad de la mujer con títulos como El piano (1993), se acercaba al erotismo con suma torpeza y acababa cayendo en tópicos machistas hasta unos extremos a los que ningún hombre se atrevería a llegar, definiendo a las mujeres como seres volubles que confunden la emocionalidad con la falta de inteligencia, débiles, que encuentran irresistibles a los hombres más repulsivos, y que descubren el amor humillándose o prostituyéndose para ellos. Probablemente este discurso fácil y reaccionario ayudara al éxito de Campion, mientras que Breillat, más ambigua y compleja, sigue siendo una desconocida para el público. Alice, la protagonista de Une vraie jeune fille, vive su sexualidad de forma libre, aunque todavía infantil e inconsciente; Jim es un chico guapo y le gusta, pero ella aún no está preparada para explorar el cuerpo de su novio, porque aún no conoce su propio cuerpo ni ha aprendido a aceptarlo. El descubrimiento del placer se produce por una parte de forma azarosa y provocada por el aburrimiento, y por la otra sin plantearse ningún tipo de represión ni de censura, algo enormemente moderno para la época del film, como también lo son las imágenes pornográficas, que tardarían más de 20 años en aparecer en otros films dramáticos como Intimidad o Lucía y el sexo.

Escenas destacadas:

  • Para amenizar una aburrida comida, Alice tira su cuchara al suelo y, al recogerla, aprovecha para introducírsela en la vagina sin que se percaten de ello sus padres.
  • Nuestra joven heroína se pasea por el campo con las bragas por los tobillos. Su afición por quitarse la ropa interior se volverá a mostrar más adelante, cuando decide montar en bicicleta sin nada bajo la falda, que además se sube hasta la cintura.
  • Mientras Alice yace desnuda en el campo, Jim coge un gran gusano, lo divide en tres partes, y las coloca sobre el vello púbico de la chica.
  • La muchacha acepta la compañía de un hombre maduro al que le gustan las jovencitas, y que la invita a montar con él en una atracción de feria. Para gran estupor de ella, el viejo se desabrocha los pantalones y se masturba durante todo el recorrido.

Anécdotas:

  • El presupuesto del film fue irrisorio. Se rodó sin sonido y con actores provenientes del porno y la serie B. Dos años después del rodaje, se añadieron los diálogos, doblados en estudio por otros actores.
  • Por desavenencias con el productor, la película no consigue estrenarse comercialmente. Catherine Breillat tardará tres años en volver a dirigir, y doce en triunfar como directora con 36 fillette (1988). Será entonces cuando Une vraie jeune fille pueda verse por fin en los cines franceses.
  • En 2001, cuando se cumplían 25 años de su producción, se reestrenó en Francia y se estrenó por primera vez en Estados Unidos y otros países.

Sobre la directora:

Catherine Breillat nace en Bressuire (Francia) en 1948 y actualmente vive en París. A los 19 años publica su primera novela, L’homme facile, despertando ya una inmensa polémica que la convierte en un fenómeno literario. La controversia no acabará precisamente cuando se pase a la narración en imágenes con la aquí mencionada Une vraie jeune fille, a la que más tarde seguirán otras diez películas. Su obra, que explora la sexualidad con una crudeza chocante y una total desinhibición que ella llama provocación inocente, sin plantearse fronteras entre erotismo y pornografía, permanece inédita en España con la excepción de Romance X (1999), que logró estrenarse gracias al gancho comercial de su protagonista, el actor porno Rocco Siffredi.

Enlaces:

http://spanish.imdb.com/title/tt0135024/

http://www.gva.es/cinemajove/cinemajove2004/actualiza/breillat.htm

http://www.objectif-cinema.com/analyses/013.php

02 noviembre 2006

Gotas de agua sobre piedras calientes: Fassbinder según Ozon

Gouttes d’eau sur pierres brûlantes. Francia, 2000.

Director : François Ozon

Guionista : François Ozon, basándose en la obra teatral de Rainer Werner Fassbinder

Intérpretes: Bernard Giraudeau, Malik Zidi, Ludivine Sagnier, Anna Levine

Temáticas de interés : Homosexualidad masculina, transexualidad, amor libre

Sinopsis:

En la Alemania de los años 70, Léopold, un ejecutivo cincuentón, se liga y se lleva a casa a Franz, un jovencito de veinte años. El muchacho deja a su novia, Anna, y se va a vivir con él. La relación entre los dos se va agriando, a medida que Franz asume el rol de ama de casa sumisa y su novio el de marido déspota. La aparición de Vera, la antigua pareja de Léopold, y el regreso de Anna van a suponer un importante giro en la relación de los dos hombres.

Comentario:

Rainer Fassbinder, autor prolífico y militante homosexual, fue el cineasta alemán más influyente y conocido fuera de su país desde el fin del nazismo. El director francés François Ozon demuestra ser un gran conocedor de la obra de Fassbinder en esta adaptación de una de sus primeras piezas de teatro, en la que ya aparecen desarrollados dos puntos clave de su cine: la aproximación a la homosexualidad sin ningún tipo de complejos, unida a una cierta confusión sexual muy propia de su época, y la visión casi sadomasoquista de las relaciones de pareja, consistentes para él en la dominación de una persona sobre la otra.

De una forma muy adelantada a su tiempo, Fassbinder no se molesta en justificar ni en explicar las relaciones entre personas del mismo sexo en una época en la que este tema era un tabú absoluto: su indudable militancia gay es sutil y consiste en presentar a personajes que no tienen ningún problema en aceptar sus inclinaciones y las viven con total normalidad. Franz, el chico protagonista de la película, tiene una novia hasta que conoce a Léopold y se enamora de él a pesar de la diferencia de edad entre ambos. Si la película no se tratase de una adaptación sino de un guión original de hoy en día, seguramente el guionista y el espectador se plantearían preguntas como si Franz era un reprimido cuando estaba con chicas, si la relación con su novia era un montaje, o si es un heterosexual confundido del que Léopold se está aprovechando por su mayor edad y experiencia. Pero en la época de la liberación sexual en que Fassbinder escribió esta historia, la homo y la heterosexualidad no se veían como compartimentos estancos, sino que se intentaba volver a la pansexualidad de romanos, griegos y demás culturas paganas, en las que no existían conceptos como hetero ni homosexualidad ni se veía como nada fuera de lo común que un hombre alternara las relaciones con chicas y con chicos. La tesis de todos somos bisexuales de esos años no pudo sin embargo con tantos siglos de estigmatización judeocristiana de las relaciones entre personas del mismo sexo, y a pesar de que hoy en día la mayoría de los espectadores no levantarán ninguna ceja al ver besarse a Franz y Léopold en la película, sí les resultará inverosímil a muchos que Léopold seduzca más adelante a Anna, la antigua novia de su amante, o que Franz dude entre si seguir con su novio o volver con su ex-novia con la misma naturalidad con la que un heterosexual dudaría entre dos chicas.

El otro punto fassbinderiano al que François Ozon es muy fiel en su adaptación es el de la disfuncionalidad en la parejas, que el director alemán retrató en una de sus películas con el explícito título de La ley del más fuerte: Léopold trata a Franz con una prepotencia absoluta que bordea el maltrato psicológico. Cuando aparece en escena Vera, la ex de Léopold, vemos que la relación entre ambos fue todavía más extrema: Vera era un hombre y llegó a cambiar de sexo, sin ser un auténtico transexual, como muestra definitiva de sumisión: quería ser la mujer perfecta para su amante, que le agradeció este sacrificio abandonándola. Esto será una alarma de aviso para Franz: de seguir con Léopold, éste podría ser también su destino.

Aunque su interés por el mundo de Fassbinder es evidente, la adaptación de François Ozon no deja de ser posmoderna, manteniendo una cierta y casi obligada distancia con el exacerbado melodrama original a través de una puesta en escena manierista, deliberadamente teatral y artificiosa, que, como ocurre en otras películas de Ozon, convierte la historia en una comedia negra.

Escenas destacadas:

  • Anna aparece en el piso que su antiguo novio Franz comparte con su actual pareja, Léopold, decidida a que Franz vuelva con ella. Sin embargo, acaba cayendo seducida por Léopold.
  • Vera, la enigmática ex-novia de Léopold, revela que antes era un hombre y que se cambió de sexo para complacerle.

Anécdotas:

  • Fassbinder escribió Gotas de agua sobre piedras calientes con sólo 19 años. Aunque ya recoge el germen de su futuro cine en muchos aspectos, su autor la veía como una obra de juventud poco desarrollada y no llegó a representarla nunca. Ozon modificó el texto original incluyendo elementos de otras películas del director alemán, sobre todo la transexualidad de Vera, sacada de El año de las trece lunas.
  • Las referencias del director en cuanto a puesta en escena fueron, según su propia confesión, Las alarmas lágrimas de Petra Von Kant de Fassbinder y Smoking no smoking de Alain Resnais: ambas películas no intentan ocultar su artificialidad ni su origen teatral.
  • Su éxito comercial fue muy escaso, aunque los críticos y cinéfilos la acogieron con interés. Su estreno tuvo lugar en el festival de cine de Berlín.
  • Malik Zidi estuvo nominado al Cesar al mejor actor revelación ese año por su trabajo en esta película.

Sobre el director:

François Ozon nace en París en 1967. Sólo ha alcanzado el éxito de taquilla con 8 mujeres (2001) y tampoco es una gran figura de festivales, pero su filmografía ha contado con el beneplácito de la crítica desde su primera obra, Sitcom (1998), una comedia negra que lo situó como uno de los más interesantes nuevos directores franceses de culto. Su cine, de géneros, influencias y estilos muy diversos, a veces realista y a veces muy artificial, se aleja siempre de caminos trillados y resulta sorprendente al espectador. La homosexualidad está casi siempre presente en sus obras, ya sea como trama principal, como ocurre en Gotas de agua sobre piedras calientes, o a través de personajes secundarios. Su película más redonda probablemente sea Bajo la arena, un recital de su musa Charlotte Rampling (2000), y su último trabajo estrenado entre nosotros ha sido 5x2 (2004).

Enlaces:

http://spanish.imdb.com/title/tt0211387/

www.francoisozon.com

http://www.cinestrenos.com/cartelera/critica/gotas/gotas.htm