17 noviembre 2006

Mi querida señorita: transexualidad de provincias

Mi querida señorita. España, 1971.

Director : Jaime de Armiñán

Guionistas : Jaime de Armiñán y José Luis Borau

Intérpretes: José Luis López Vázquez, Julieta Serrano, Antonio Ferrandis, Mónica Randall

Temáticas de interés : Transexualidad, represión

Sinopsis:

Adela es una solterona que vive en una ciudad de provincias junto a su fiel criada Isabelita. Es religiosa y de costumbres intachables, pero oculta un secreto: hace tiempo que se afeita y no puede evitar lanzar miradas libidinosas a su criada. Al recibir una propuesta de matrimonio por parte de un amigo, decide ir al médico para aclarar por fin la duda que la atormenta: si es una mujer o un hombre.

Comentario:

Parece increible que una de las películas que mejor han abordado el tema de la transexualidad se llevase a cabo durante la dictadura franquista. Tal vez la necesidad del visto bueno de la censura contribuyera a tratar tan espinoso asunto con un enorme tacto, lejos de cualquier sensacionalismo. Generalmente las películas sobre transexuales se sitúan entre la didáctica y el morbo fácil de prensa amarilla, ambos muy presentes en Cambio de sexo (1976), realizada por el ya por entonces torpe Vicente Aranda, o si no en el melodrama telefílmico supuestamente arriesgado pero en realidad complaciente y más bien reaccionario, en el que el descarriado o la descarriada tienen que recibir palizas y / o morir para lograr la simpatía paternalista del espectador, como la oscarizada Boys don't cry (1999). Mi querida señorita logra en cambio un virtuoso equilibrio entre la comedia y el drama, y llevar a cabo un gran retrato social de la España de provincias en los últimos años del franquismo con un personaje totalmente fuera de la caricatura, en parte gracias a la soberbia interpretación de José Luis López Vázquez, un gran actor que hasta pocos años antes había estado encasillado en la españolada y que en ese momento exploraba nuevos terrenos.

Adela, la señorita, ha reprimido durante muchos años tanto la atracción que le producen las mujeres como el amor que siente hacia su criada, que le produce terribles celos cuando la muchacha sale con chicos. La huida de Isabelita, que se despide harta de aguantar insultos de su señorita despechada, unida a la propuesta de matrimonio que recibe, hacen que Adela, siendo ya una mujer de mediana edad, se decida a salir de su cascarón virginal y dar el paso. El médico le confirma lo que ella siempre ha sospechado y nunca se ha atrevido a afrontar: que es un hombre. Aquí se le puede reprochar a la película su ambigüedad al crear confusión entre dos cosas diferentes, la transexualidad y el hermafroditismo. No queda claro si la protagonista es biológicamente un hombre al que, a causa de una malformación genética, se le tomó por mujer en su niñez, o si es simplemente un transexual, es decir, alguien que siendo físicamente una mujer normal se siente hombre psicológicamente. El hecho de que tenga que afeitarse parece indicar lo primero, el hermafroditismo, pero la película elude entrar en detalles.

Pero tal vez lo más interesante de Mi querida señorita sea que la historia no se acaba una vez que Adela se transforma en Juan, sino que expone toda la problemática posterior. Juan ha sido educado como mujer, y no sabe hacer ningún trabajo de hombre en una sociedad muy sexista donde las actividades propias de ellos y de ellas están muy definidas. Además, después de haber vivido cuarenta años como mujer, se siente inseguro en su cuerpo masculino, sobre todo a la hora de mantener relaciones sexuales. Antes como mujer le era fácil refugiarse en la castidad, pero ahora la sociedad machista le exige que se muestre experimentado en la cama: lo que era una virtud para ellas, es un handicap y un motivo de vergüenza para ellos. La aceptación de su auténtico pero nuevo yo no se alcanzará sin antes pasar por una lenta y a veces difícil metamorfosis que incluye el no rechazar su vida anterior como Adela. El reencuentro con Isabelita, ahora Isabel, será clave para conseguir llevar a cabo la transición entre los dos mundos, la ciudad de provincias y la capital, la represión y la liberación.

Escenas destacadas:

  • Isabelita se agacha para limpiar el suelo; Adela no puede evitar mirarle de reojo las piernas y el escote.
  • En la consulta del médico, Adela le pide que le hable sin tapujos puesto que es una mujer fuerte y valiente. El médico la corrige: en efecto es fuerte y valiente, pero no es una mujer.
  • SPOILER: Juan ha sido por fin capaz de pasar a mayores en su relación con Isabelita, pero todavía hay algo que no se atreve a decirle. No obstante, ella ya lo sabe y le llama señorita
    sin querer.

Anécdotas:

  • Logró un importante éxito en taquilla, con 1.700.000 espectadores.
  • La acogida entre los críticos también fue buena, incluyendo premios por parte del Círculo de Escritores Cinematográficos y del Sindicato Nacional del Espectáculo. Además fue nominada al Oscar a la mejor película de habla no inglesa, perdiendo frente a otra obra de un director español, El discreto encanto de la burguesía de Luis Buñuel.
  • Sorprendentemente, el guión pasó la censura franquista, que sólo cortó algunas escenas en las que Mónica Randall salía muy ligera de ropa. El director siempre ha declarado que hizo la película exactamente como la quería hacer.

Sobre el director:

Jaime de Armiñán nace en una familia madrileña acomodada en 1927. Estudia derecho, pero pronto orienta sus pasos hacia el mundo del audiovisual, primero como comentarista, y más tarde trabajando como guionista en televisión. Su carrera como director de cine comienza con Carola de día, Carola de noche (1969), un vehículo de lucimiento para Marisol, y pasa a un terreno más personal con Mi querida señorita, cuyo éxito le permite hacer otras obras sobre amores heterodoxos, entre las que destaca El nido (1980), que le permitió ser de nuevo candidato al Oscar. Alterna el cine y la televisión hasta 1995, donde estrena la que hasta hace poco era su última película, El palomo cojo, aunque en 2006 ha finalizado su nueva obra, Fabian road.

7 comentarios:

La navaja en el ojo dijo...

Muy interesante estudio, ya que esta película siempre parecía lo que no es. Como salía López Vázquez vestido de mujer, probablemente todo el mundo se imaginaba que era una comedia chusca tipo 'El vecino del 5º'.

Con respecto a la duda que no se aclara cuando va al médico, supongo que sería un caso de hermafroditismo o algo así, porque la transexualidad como la entendemos, que no conlleva nada físico, no podría ser algo que hubiese detectado un doctor que no fuese psicólogo. E incluso en aquella época no creo que alguien entendiese lo de un hombre atrapado en un cuerpo de mujer. Además, no tendría barba ni nada. Lo que sí debería haber aclarado la película es por qué la/lo habían tomado por mujer sus padres y las posersonas que la/lo criaron. A lo mejor tenía atrofiados los órganos sexuales y no le habían crecido. En House había un caso así, pero la supuesta chiquilla no tenía barba ni nada, sino un espectacular cuerpo de mujer.

Lo que yo me pregunto es si la intención de esta película sería mostrar un caso médico que se pueda corresponder con la realidad o plantear algo totalmente falso para suscitar otras cuestiones más sociales y de identidad. En cualquiera de los dos casos, me parece muy avanzada para su época.

jalop dijo...

Precisamente Lopez Vazquez dudó mucho antes de aceptar el papel porque tenía miedo de que la película se vendiera en plan españolada, y de hecho seguramente lo habría sido con otro actor.

Ten en cuenta que cosas que ahora nos parecen tan evidentes, como que una mujer transexual no por ser transexual tiene barba ni es más masculina, no lo eran en la época de la película. Tengo la sensación de que los términos homosexual, travestido, transexual y hermafrodita estaban muy confundidos hasta hace poco y que la mayoría de la gente no captaba la diferencia, así que no creo que la intención de la película fuera para nada didáctica sobre lo que es el hermafroditismo, sino hablar de lo difíciles que son las cosas para la gente que es diferente, la libertad de la ciudad grande frente al sitio de provincias, la lucha por construir tu identidad, etc. Supongo que por eso no se preocuparon por aclarar demasiado la confusión de sexos ni por entrar en detalles que, además, podrían haber mosqueado a la censura.

Ivan dijo...

Esto es un no parar. Felicidades.

Marnie dijo...

Me alegro mucho de que hayas comentado esta película. Yo la vi por primera vez de pequeña y, sin acabarla de entender del todo como haría mucho más tarde con un segundo visionado, siempre se me quedó grabada desde entonces. La verdad es que hace mucho tiempo que no la reviso, y no recuerdo muy al detalle cómo trata esa ambigüedad en torno a la transexualidad / hermafroditismo, pero supongo que viene a ser lo que ya se ha comentado.

Es cierto que es una película muy avanzada para aquella época, incluso difícil de entender que lograra pasar la censura. Supongo que los censores estaban tan ocupados vigilando los árboles que no sabían ver el bosque.

En fin, un título a reivindicar, y un López Vázquez también a reivindicar aquí, aunque probablemente el halo de caspa que perseguía a las típicas españoladas hagan que algunas personas no se acerquen a ella por prejuicios.

Dillinger is dead dijo...

Gracias por seguir leyendo el blog, Ivan y Marnie. Es muy adecuada la frase de los árboles le tapan el bosque para referirse a la censura franquista, que solo se fijaba en detalles como escotes y minifaldas y a veces dejaba pasar ideas mucho más transgresoras, como este caso.

pelao dijo...

la vi ayer en la academia de cine, que grande el hispanomalko! salud...

Mun dijo...

Fantastica pelicula y muy bueno el desglose que haces de ella..enhorabuena!!