30 octubre 2007

Nip Tuck: psicodrama con cuerpos perfectos

Nip Tuck. USA, 2003-

Creadores: Ryan Murphy y Jennifer Salt
Intérpretes: Dylan Walsh, Julian McMahon, Joely Richardson, John Hensley, Roma Maffia
Temáticas de interés: promiscuidad, adulterio, prostitución, pornografía, lesbianismo, sexo en grupo, homosexualidad masculina, fetichismo, obsesión, transexualidad, sadomasoquismo, aborto

Sinopsis:

Sean McNamara y Christian Troy son dos cirujanos plásticos de éxito. Disfrutan de un gran nivel de vida y en la intimidad las cosas parecen irles igualmente bien: Sean es un padre de familia casado desde hace veinte años con Julia, con la que tiene dos hijos, mientras que Christian es uno de los solteros de oro de la ciudad. No obstante, por debajo de esa apariencia ideal se esconden una familia terriblemente disfuncional en un caso y una adicción al sexo que causa un gran vacío emocional en el otro. Las rocambolescas historias de sus pacientes encajan a la perfección con las retorcidas angustias de los doctores.

Comentario:

Nip Tuck gira en torno a la amistad de Sean y Christian, dos compañeros de trabajo que funcionan a la perfección como los dos estereotipos del hombre de éxito. El casado prudente, convencional y estable y el soltero promiscuo y frívolo. Pero ya en el primer capítulo vemos que la familia McNamara atraviesa graves problemas: Julia, la mujer de Sean, que renunció a su propia carrera como médico para facilitar que su marido llevara a cabo la suya, atraviesa una fuerte crisis de mediana edad, propiciada por su frustración profesional, por la muy conflictiva adolescencia de su malcriado hijo mayor, que le dirige tanto a ella como a su padre todo tipo de impertinencias y faltas de respeto, y por su inseguridad respecto al amor que siente por Sean. El matrimonio, unido por lazos de dependencia y por miedo a la soledad, vive en una guerra psicológica perpetua: él, como tantos maridos de un ama de casa, es incapaz de valerse por sí mismo en cualquier aspecto de la vida que no sea el profesional y necesita enfermizamente a una mujer que ya no puede ofrecerle mucho más que desprecio y rencor soterrados por haber visto sus alas cortadas. A lo largo de la serie se suceden los episodios en los que ella toma la decisión de abandonarle para desesperación de él, o al contrario, cuando es él quien empieza a valerse por sí mismo no puede sobreponerse al chantaje emocional que le produce la indefensión de ella.

¿Significa eso que la serie se declara contraria al matrimonio y los valores convencionales? Puede, pero, aunque Christian Troy sea sin duda el rey de la función, a la vida del soltero se le practica la misma radiografía cruda y amarga. Rico y enormemente seductor, Christian no tiene problemas en ligarse cada noche a la chica más guapa del bar, pero no puede evitar envidiar la estabilidad de su amigo. Educado en el catolicismo, su vida frívola le crea un sentimiento de culpa y de inferioridad por saberse incapaz de sentir amor. Se refugia por tanto en el trabajo, en el consumismo desaforado de artículos de lujo y en el despotismo con las mujeres, rozando o a veces traspasando la barrera del sadismo. La explicación a su misoginia tal vez se deba a que Christian siempre ha estado enamorado de Julia, la mujer de Sean, o tal vez del propio Sean, como le sugiere una psicoanalista en un capítulo, o tal vez a la mala imagen que tiene de sí mismo: prefiere abandonar rápido a sus conquistas, o forzar con su actitud que ellas lo abandonen al poco tiempo a que lo dejen igualmente más adelante, lo que sin duda cree que ocurrirá si alguna mujer consigue llegar a conocerle.

A primera vista Nip Tuck, que en cada capítulo se sumerge sin pudor de ningún tipo en los infiernos de estos personajes, parece un culebrón con la típica premisa argumental de estos productos: los ricos también lloran, es decir, conflictos sentimentales, conyugales y familiares desarrollados en escenarios lujosos. Pues sí, es eso, pero lleva este planteamiento lo más lejos a donde se haya llegado nunca en la historia de la pequeña pantalla, consiguiendo uno de los mejores retratos nunca vistos de un mundo frívolo, inhumano, ferozmente competitivo y donde la obsesión por la belleza y la perfección hace que los defectos no se admitan: deben ser borrados drásticamente mediante cirugía u ocultados hasta que las tensiones que generan hagan explotar la situación.

Lo sórdido y enloquecido de sus tramas evita que Nip Tuck tenga el mismo estatus de serie de culto que disfrutan otras producciones enormemente más vacías y superficiales pero que sí se empeñan en dar una apariencia de respetabilidad. No obstante, por detrás de su apariencia de serie B o subproducto, es una cumbre del psicodrama que habla acerca de la soledad, la culpa, la redención, la superficialidad, la incomunicación y todos los problemas del hombre urbano contemporáneo al mismo nivel que las obras de los directores de cine más importantes.

Escenas destacadas:

  • El doctor Troy opera a un par de hermanas gemelas para que dejen de parecerse y puedan desarrollar cada una su propia personalidad. Tras la operación, sin embargo, las gemelas echan de menos su vida compartida anterior; el doctor soluciona el problema compartiendo la cama con ambas a la vez.
  • Una paciente de McNamara & Troy descontenta con el trabajo de los doctores amenaza con denunciarlos en el programa de una periodista estrella de la telebasura. Christian se cita con la presentadora para intentar ganársela, y su forma de hacerlo es acostándose con ella. No será la última vez que el doctor Troy utilice el sexo a cambio de favores personales.
  • Kimber, actriz porno y una de las ex-amantes un tanto desequilibradas de Christian, recurre al doctor McNamara para que la muñeca hinchable que va a sacar al mercado tenga una réplica exacta de su vagina. McNamara guarda la muñeca en casa y una noche se sobrepasa con ella, lo cual agrada mucho a Kimber.
  • Matt, el hijo de Sean y Julia, está enamorado de una compañera del instituto lesbiana. Para acercarse a ella, accede protagonizar un trio con ella y con la chica que a ella le gusta.
Anécdotas:
  • El éxito de audiencia (dentro de los parámetros de la televisión por cable americana) fue inmediato desde la primera temporada, llegando a su tope en la tercera con la trama del asesino en serie el carnicero.
  • Su emisión, a pesar de realizarse en horario nocturno, ha despertado críticas de asociaciones de espectadores conservadores en EEUU, que han llegado a pedir su retirada.
  • En el año 2005 ganó el Globo de Oro a la mejor serie dramática, premio al que había sido finalista en la edición anterior. La serie cuenta también con varias nominaciones al Emmy, sobre todo en las categorías relacionadas con el maquillaje.
  • En España ha sido y es emitida en los canales autonómicos y las plataformas digitales, normalmente bajo el título A golpe de bisturí.

21 comentarios:

Martín dijo...

A mí me encanta Nip/Tuck, siempre ha sido una de mis series favoritas. A lo que destacaste yo añadiría, por su triste belleza, la escena en que Sean ayuda a su amante Megan a suicidarse, durante la primera temporada.
Quiero aportar un dato: en inglés la expresión nip and tuck se usa para decir que dos competidores están corriendo muy parejos en una carrera (o sea, que están nip and tuck).
Saludos

Dillinger is dead dijo...

Nip tuck es mi serie favorita igualmente. La verdad es que hay un sinfín de escenas que se podrían destacar, he puesto algunas sobre todo de los primeros capítulos para no hacer demasiado spoiler. Muy acertada la aclaración sobre lo que quiere decir nip and tuck, pero también se emplea a veces para referirse a la cirugía estética, es decir, hay un juego de palabras en el título inglés. Saludos y gracias por el comentario.

La navaja en el ojo dijo...

Qué buen análisis. Todos los personajes son tal cual los has descrito. Y buenas secuencias destacadas, de algunas ya no me acordaba, aunque es cierto que se podrían destacar muchísimas porque la serie no tiene desperdicio. No es mi serie favorita, pero sí una de las preferidas. Y pensar que te resistías a hacernos caso cuando te la recomendábamos, je, je.

Muy interesante lo de los corredores igualados, Martín, muy adecuado para la serie.

¿Qué me decís de lo simbólico y enigmático de los títulos de crédito? Además de la canción, cantada por esa voz como de ultratumba: "make me beautiful [...] the perfect lie".

Dillinger is dead dijo...

Los créditos son tan buenos que nunca los han cambiado a lo largo de la serie (no sé si en la nueva temporada que acaba de empezar en EEUU). La canción no sé si fue compuesta a propósito para la serie o no, pero le queda como un guante. Efectivamente, os debo a Vicisitud y sordidez y a ti el haberme enganchado a una serie que parece diseñada a propósito para mi :-) Muchas gracias.

La navaja en el ojo dijo...

No, no los han cambiado, siguen siendo así porque son perfectos. De hecho, ya se han apropiado con la imagen de los maniquíes. El otro día había un capítulo de CSI en el que una escena transcurría en un almacén de muñecos de estos y los dos al mismo tiempo gritamos: "Nip/Tuck".

Clara dijo...

He de reconocer que esta serie me enganchó desde el principio y pude ver desde un primer momento que, a pesar de sus historias frívolas y sensacionalistas, a la vez tocaba dura y sórdidamente muchos de los dramas, miedos y miserias humanos.

Pero desde los últimos capítulos que he visto, me da la sensación de que no puede haber un solo episodio sin que el doctor Troy se tire a alguna descerebrada (o no) o sin que ocurra una tragedia escatológica sin precedentes.

Tristemente, esta serie me está resultando desagradable de ver. Y ojalá los hombres no tomen como modelo a seguir al señor Christian Troy (como he llegado a oír), porque en la vida real dos cosas: 1) ni todas las chicas caerían a sus pies y 2) ni se dejarían tratar como prostitutas que es como utiliza a las mujeres en el 95% de la serie.

A mí personalmente, no me atraen ese tipo de chulos prepotentes y ojalá en algún capítulo alguna de sus 'presas' le mandara a freír monas.

En conclusión, que ojalá no hiciera falta destripar y hundir emocional y físicamente a todo personaje que aparezca, para conseguir una buena serie.

Aunque comprendo a sus fans... Yo ya la desestimo.

Por cierto, ¡fantásticas tus críticas! Te pondré entre mi enlaces si no te importa.

Un saludo ;)

Dillinger is dead dijo...

Lo que dices es muy cierto, Clara, pero la serie tampoco se pone para nada de lado del doctor Troy, deja muy claro que su comportamiento con las mujeres es impresentable y te explica por qué se comporta así. Creo que en la vida real personajes tipo el doctor Troy ligan muchísimo, por desgracia la naturaleza humana es así y ese tipo de hombres (o de mujeres) resultan mucho más atractivos que las buenas personas. ¿Que de vez en cuando debería aparecer alguna posible presa que le soltara cuatro frescas? Pues también es verdad. Igual que tú con la mía, entiendo perfectamente tu postura.

Muchas gracias por el comentario; ya he enlazado tu blog y estaré encantado si enlazas el mío. Un saludo.

La navaja en el ojo dijo...

Estoy más o menos de acuerdo con los dos. Así como es cierto que el dr. Troy, a simple vista, ligaría con quien quisiese en plan barra de bar (que es donde suelen presentar a la gente ligando en estas series), ninguna mujer que lo conociese de verdad querría nada con él, le daría miedo y no querría ni acercarse. Imaginémonos que la anestesista fuese hetero, pues no querría saber nada de él, lo pondría verde y ni se acercaría. Este tipo de hombres pueden tener un gran atractivo momentáneo o pueden enganchar para más tiempo a descerebradas como Kimber, pero casi ninguna mujer con la cabeza un poco amueblada (en la serie no hay de eso, ni hombres ni mujeres) querría nada que no fuese un simple polvo con un tío como el dr. Troy.

A mí, como a ti, Clara, esos hombres chulitos y prepotentes tampoco me atraen nada, me dan incluso asco y rechazo. En este caso, admito que Julian McMahon es muy atractivo y me hace gracia que se comporte como un cabrón en otro tipo de situaciones, por ejemplo, con la SPOILER hija de la lesbiana con la que se ha liado Julia FIN DEL SPOILER.

Pero nunca jamás me podría atraer, al revés, me crea un rechazo gigantesco. Aunque a lo mejor ahora mismo a Dillinger le costaría creerlo, si yo estuviese soltera y me entrase el dr. Troy (supongamos que por el motivo X), yo sería una de ésas que menciona Clara que lo rechazarían.

Tienes razón en que podría ser interesante que se presentase ese caso, pero también es verdad que la serie no apoya esa forma de tratar a las mujeres, como dice Dillinger.

Es decir que el dr. Troy lo tendría facilísimo para ligar en plan rollo de una noche, pero lo tendría chunguísimo para que una tía que fuese más o menos interesante se lo tomase en serio y pensase que tiene un cerebro debajo de esas entradas y quisiese tener una relación seria con él. Por eso él, cuando intenta algo serio, es con tías que están aún más dañadas. O sea, que es un hombre que te alegra la vista, pero del que no te enamoras.

Por otro lado, es peor la forma en la que se comporta con el otro sexo o con el resto de la humanidad McNamara porque va de buenecito, pero es aún peor persona. Así que el dr. Troy, por lo menos, no disimula.

Eso sí sería más habitual en la vida real: que las mujeres viesen en McNamara el hombre familiar y bueno que ellas creen que les conviene y se dejasen engañar por esas apariencias para que luego, al final, el tío fuese tan cabrón como el otro y, a la mínima oportunidad, pusiese cuernos.

La navaja en el ojo dijo...

Pongo este comentario para activar el aviso de respuestas a mi email.

Clara dijo...

Que no me agrade el Sr. Troy no implica que me guste el Sr. MacNamara, porque como dice la navaja en el ojo, es verdad que va de padre modelo, pero realmente es igual o peor que el otro...

Simplemente, comenté esto el otro día, después de ver el capítulo de la Navidad... Hubo un cúmulo de circunstancias que hicieron saltar todos los circuitos de mi aguante y simplemente decidí que no me apetecía pasar más por ratos desagradables con una serie.

Es desolador como convierten el capítulo de la Navidad en un infierno: desahucio de órganos al pobre mendigo, Sean se pone borracho de Santa Claus, el hijo negrito de Christian y él mismo terminan viendo como una enana le está haciendo una felación al supuesto Santa... Y encima termina la serie con que quieren quitarle los órganos al niño también. Realmente, me dieron ganas de vomitar xD

No sé por qué tengo la extraña sensación de que los guionistas necesitan incluir siempre un elemento sexualmente obsceno y perturbador. Me parece de coña que hasta la psiquiatra de Christian y Sean sea una ex-adicta al sexo! El personaje de Geena, la madre de Wilbur, es totalmente sórdido y más que asco, da pena. Y Julia, la única "normal" entre toda esa fauna se va acaba yendo de la serie! Por la única por la que se puede sentir cariño, es por la anestesista...

Y es cierto que, como dice Dillinger,la serie no defiende ese tipo de trato hacia las mujeres, pero parece que han creado a un personaje como el Dr. Troy para liberar todas sus fantasías sexuales dominantes "no suceptibles de ser aprobadas de cara al público" y poder hacerlas realidad en pantalla.

Lo que quiero venir a decir, es que es cierto que visiblemnte no aprueban ese tipo de comportamiento, pero a pesar de todo tengo la intuición de que les encantaría estar en el lugar de Christian y que les venga una Geena a decirles que les mame la leche porque tiene los pechos hinchados o que se puedan tirar a todo pibón que se mueva, hasta con la pisquiatra buenorra que se supone que tiene más de dos dedos de frente, pero no, nada, porque es una ex-adicta sexual... xD

En fin, que comprendo que tiene su intrigulis y su morbo, pero a mí ya me sobrepasa. En el fondo no me caen tan mal, pero ya parece que les estoy viendo el plumero a los guionistas.

UN saludo y gracias por este debate que está siendo realmente divertido ;)

Dillinger is dead dijo...

Me temo que no sólo descerebradas o mujeres con problemas psicológicos fuertes se colgarían de alguien como el doctor Troy. Muchas personas inteligentes y competentes en lo profesional y en muchos aspectos de su vida son un desastre en lo sentimental / sexual y tienden a tener relaciones disfuncionales de ese tipo. Todos decimos racionalmente que nos horroriza alguien tipo el doctor Troy y nunca nos acercaríamos a él pero luego los instintos y lo que realmente hacemos es otra cosa. Como se refleja muy bien en las películas de Buñuel, mucha gente tiende a enamorarse de quien se lo pone difícil o quien "da caña" más que de alguien apacible y dulce que pone las cosas fáciles, es la naturaleza humana. Si la anestesista de la serie fuera hetero es probable que se colgara de él, aún sabiendo racionalmente que esa relación sólo puede traer complicaciones. Por otra parte, nadie es totalmente bueno ni malo, esa es otra de las virtudes de la serie; Christian Troy muchas veces intenta enmendarse y tiene momentos muy nobles, como cuando le cede su riñón a la anestesista. Ahí la tentación de ser la mujer que le saque de la mala vida de soltero podría ser muy fuerte ...

Respecto a McNamara, tampoco me parece tan cabrón, creo que una inmensa mayoría de personas en su situación (conocer todos los días en el trabajo a chicas muy atractivas con las que su profesión le obliga a intimar) pondrían los cuernos con mucha mayor frecuencia que él. Hay mucha gente que es fiel pero simplemente porque nunca se le ha planteado una oportunidad de ligar, habría que ver que hacían en ese caso (eso es lo que comentaba en el post sobre El amor después de mediodía).

La navaja en el ojo dijo...

Pues ya está, "mucha gente". Hay mucha gente que se siente atraída por los demás de esa manera, pero no todo el mundo, probablemente un porcentaje menor al 50% (y no digo que sea mejor o peor, simplemente para algunos es así y para otros, no). Por eso lo que decía Clara: no todas las mujeres tendrían que caer de esa manera, sólo un porcentaje.

Julia no desaparece de la serie. Pero haces bien en poner "normal" entre comillas, porque para mí es de lo peorcito que hay.

Por eso también digo que es un cabrón el McNamara. No porque ponga los cuernos, sino porque lo haga de esa forma tan cobarde y rastrera y encima vaya de bueno y de juzgador de las demás personas.

Tanto Julia como Sean son lo peor porque son unos gigantescos hipócritas que han fracasado en todo y echan la culpa a los demás, no afrontan su vida ni sus problemas...

Claro que Nip/Tuck no pone bien a nadie (a la anestesista, sí; pero le da más palos que a una estera), eso es una gran virtud de la serie.

Y si da para tanto debate es una demostración de que, aunque muy en el límite, los conflictos están muy bien planteados.

Clara dijo...

Es cierto, que los personajes no son malos malísimos --cosa que yo tampoco he dicho-- y que intentan enmendarse y a veces "se portan".

Pero en mi útlimo post, yo me refería al tono general de la serie que plasman los guionistas.

Y en una cosa en la que no estoy de acuerdo contigo, Dillinger, es en que si la anestesista fuera hetero se tuviera que colgar de Christian "porque sea Christian", a mí me parece un impresentable y que no le tiene mucho respeto a una mujer... Veo díficil colgarme por alguien así. Por muy guapo que sea, con ese plan que trae se le ven las intenciones a kilómetros y no creo que todas seamos tan tontas. Es verdad, que a muchas de las chicas les gusta la caña y que no le pongan las cosas fáciles, pero eso no significa que nos guste que se porten mal con nosotras. Del que de verdad nos enamoramos luego son de los chicos nobles y legales. Eso sí, también tienen que guardar un mínimo de atractivo físico, porque yendo hechos unos adefesios no creo que pillaran mucho en un bar (por muy legales que sean). Eso es lo que atrae de tíos como Troy: su atractivo físico y su seguridad en sí mismos a la hora de ligar... pero sí eres lista ves que luego no es más que una fachada. Y realmente, es un prepotente un grosero y un maleducado xD

A los chicos les pasaría lo mismo, si se encuentran con una chica noble pero que no se arregla, clarísimamente irán a por el pibón. Así que, desde mi punto de vista, respetando todas las opiniones en contra, así son las cosas...

Un saludooo! ;)

La navaja en el ojo dijo...

Exacto, Clara. A mí me pasaría igual que a ti: ni yo me colgaría ni creo que se tuviese por qué colgar cualquier mujer hetero. Como bien dices, a muchas chicas les gusta la caña. Pero no a todas. Lo guapo que sea un tío (dentro de que, como dices, sea visible) al final es casi lo que menos importa para una relación duradera, no para un polvete.

Dillinger is dead dijo...

Ya, yo nunca he hablado de todas, digo que muchas mujeres sí se enamorarían del doctor Troy por muy conscientes que sean de que es, efectivamente, un grosero y un maleducado, al igual que muchas mujeres (no todas pero sí muchas) se enamoran consciente o inconscientemente de casados, curas, homosexuales, etc. Naturalmente muchas no, y estoy de acuerdo en que al doctor Troy le deberían de pegar cortes con mayor frecuencia. De todas formas, como dice Navaja, no sólo las mujeres, todos los personajes de la serie tienen importantes problemas psicológicos. La serie sencillamente es así, lo tomas o lo dejas. Saludos.

La navaja en el ojo dijo...

Da igual todas o muchas, ya se supone que cuando alguien generaliza es consciente de que hay excepciones.

Para mí no es una diferencia de cantidad, sino conceptual.

En mi opinión, a todas (o casi todas o muchas), les parecería atractivo el dr. Troy y lo desearían.

Sin embargo, ninguna (o casi ninguna o pocas) lo consideraría más allá de un objeto sexual, de un juguete. Ninguna (o casi ninguna o pocas) se lo tomaría en serio y pensaría que tiene, paradójicamente, más de dos dedos de frente o ningún tipo de interés que no sea el sexual. Por lo tanto, ninguna (o casi ninguna o pocas) se enamoraría de él. Como mucho, se podría enganchar o encoñar, pero eso no es enamorarse, eso es otra cosa. Enamorarse es algo que funciona a más planos, no sólo el sexual: intelectual, emotivo, etc… No se enamorarían de él, pero no porque les diese miedo que les fuese a hacer daño por irse con otras, no, no por eso. Sino porque no verían en él nada más que un cuerpo al que cepillarse.

Dillinger is dead dijo...

Sí, si me hablas de enamorarse en plan de tener una relación seria pues sí, nadie se enamora de un doctor Troy, pero efectivamente muchas (y vuelvo a insistir en que no hablo tampoco de una mayoría) personas se encoñan de alguien así y dejan de hacerle caso a otras personas por estar encoñadas de tíos de ese tipo, a lo mejor durante años. Para que no se vea como un tema sexista, te pongo el ejemplo del personaje muy parecido que hay en Queer as folk, que tenía a un montón de tios, empezando por los otros dos protagonistas de la serie, totalmente encoñados de él.

Y creo que eso es algo real que ocurre mucho. Naturalmente si piensas en personas que tengan una relación de pareja más o menos satisfactoria no, pero si pensamos en gente soltera o con relaciones de pareja disfuncionales, todo el mundo conoce casos (diría que bastantes) de personas, tanto hombres como mujeres, que se han pasado mucho tiempo detrás de tios o tias absolutamente impresentables (porque al menos el doctor Troy es guapo, los doctores Troy de la vida real suelen ser feos para más INRI) y por estar colgad@s de ell@s han pasado de gente muy maja con la que tenían posibilidades. Y no hablo de gente descerebrada, hablo de gente que serían los primeros y primeras en decir que jamás le harían caso a alguien así; de hecho yo creo que colgarse de la persona inadecuada y sufrir por ello es algo que, o con 14 o con 20 o con 30 o con 60 años, le ha pasado a todo el mundo. Las mujeres que no se sienten atraídas por el doctor Troy es precisamente porque ya han conocido a uno o varios doctores Troy anteriores.

La navaja en el ojo dijo...

En eso estamos de acuerdo: alguien se podría encoñar o enganchar. Y seguramente, como dices, pasa mucho en la vida real.

Pero como la cuestión que suscitaba Clara era si a Troy le sería o no fácil ligar, lo que yo contestaba era que ligar para una noche, sí. Pero conseguir pareja con la que pasar bien unos cuantos años, le costaría millones de veces más que a una persona feúcha y pringada.

Quizá él no quiera eso, pero si lo quisiese, le costaría mucho. Y ése era mi "point". No que en un bara pueda haber una tía que lo rechace, como excepción, sino que quiera que alguien se lo tome en serio y no se lo tome nadie.

Dillinger is dead dijo...

Te doy la razón, claro; no soy psicólogo pero lo que apunto en el comentario es que el doctor Troy es el primero que se autodesprecia, por lo que está convencido de que cualquier mujer acabaría despreciándolo también a largo plazo, así que lo hace es provocar con su actitud que le rechacen ya a corto plazo, típica actitud cobarde e inmadura pero frecuente.

Alex dijo...

En que temporada y capitulo Julia cree que su mama muere en un accidente aereo?

Dillinger is dead dijo...

Me parece que es en la tercera