24 julio 2007

Lolita: el pederasta inocente

Lolita. USA, 1962.

Director: Stanley Kubrick

Guionista: Vladimir Nabokov, adaptando su propia novela del mismo título.

Intérpretes: James Mason, Shelley Winters, Sue Lyon, Peter Sellers

Temáticas de interés: Pederastia

Sinopsis:

Humbert Humbert, un distinguido profesor europeo, se traslada a una pequeña ciudad de la América profunda por motivos de trabajo. Allí entabla una relación con la señora Haze, una poco atractiva viuda en la que no está realmente interesado: a él quien de verdad le gusta es la hija de la señora Haze, Lolita, que tiene tan sólo 14 años.

Comentario:

Lolita, la novela de Vladimir Nabokov, fue rechazada por varias editoriales antes de su publicación, que supuso todo un escándalo en su día. A diferencia de otras polémicas que actualmente resultarían anacrónicas, en la actualidad es probable que Nabokov hubiera tenido todavía más problemas para editar un libro con este contenido, aunque lo que sí ha cambiado es la causa, o al menos la excusa, para el escándalo. Si en otras épocas se trataba de mantener a las niñas y adolescentes alejadas del sexo para no fomentar en ellas pensamientos impuros que les pudieran llevar a perder la virginidad, lo que preocupa en la actualidad ya no es, al menos en teoría, la guarda de la honra y el honor de la familia sino el respeto a la sexualidad de los menores.

La novela trata de la atracción que un pedófilo siente por una niña de doce años y está contada desde el punto de vista cínico del pederasta, que dedica muchas páginas a justificar sus tendencias. De forma perversa, Nabokov pretende que el lector se identifique con Humbert: afortunadamente se trata de una obra considerada clásica y pieza fundamental de la literatura del siglo XX, puesto que por muchísimo menos que eso un blog de internet sería en estos tiempos cerrado sin contemplaciones y su autor observado de cerca por las fuerzas de seguridad especialistas en delitos informáticos; ¿quién no tiene razón ahí, se está cayendo peligrosamente en una censura más estricta que la del pasado o por el contrario no deberían de considerarse dignas de respeto obras que abordan con tal ligereza un tema como el abuso de menores? Que cada uno saque sus conclusiones.

En todo caso, para frenar las iras de la censura la película suaviza en gran medida este espinoso contenido al subir la edad de la niña de doce a catorce años y sobre todo al darle el papel a una chica de quince (Sue Lyon) que aparenta dieciocho o veinte. De esta forma el personaje cambia totalmente: Humbert deja de ser un auténtico pedófilo atraído por la inocencia de una niña que está apenas entrando en la pubertad; la Lolita de la película tiene el cuerpo de una mujer casi adulta y desprende una sensualidad evidente. No resulta ninguna sorpresa en el film que el temible pederasta acabe siendo un pobre desgraciado con el que la niña/mujer, en realidad más experimentada que él, ha jugado a su antojo. Es la historia de un amor prohibido, rozando el incesto, pero no una verdadera relación pederasta.

En lo que sí se acerca la película a la poco agradable realidad de los abusos de menores es en que suelen cometerse dentro del hogar y la propia familia. Humbert se encapricha de una niña en concreto y desarrolla un plan para acercarse a ella de forma paulatina, que incluye seducir a su madre y ganarse la confianza de la jovencita poco a poco.

Escenas destacadas:

  • Al visitar la casa de la señora Haze, Humbert ve a Lolita tomando el sol en bikini y decide inmediatamente alojarse allí. No obstante, la imagen de Lolita chupando una piruleta con gafas de sol es sólo una foto publicitaria que no pertenece a la película.
Anécdotas:
  • A pesar de que muchos aspectos de la novela original fueron aligerados en la adaptación al cine, el film despertó un escándalo considerable. Algunas organizaciones católicas llegaron a formar folclóricos comités de oración para salvar el alma de la joven Sue Lyon.
  • Como todos sabemos, Lolita ha pasado a ser un nombre habitual, tanto en español como en inglés, para designar a una adolescente provocativa o de sexualidad precoz.
  • La película se presentó a concurso en el festival de Venecia de 1962. Logró una única nominación a los Oscar en la categoría de mejor guión adaptado. Los globos de oro fueron más receptivos, con un premio (mejor actriz revelación para Sue Lyon) y cuatro nominaciones para el director y los otros tres intérpretes principales, James Mason, Shelley Winters y Peter Sellers.
  • En 1997 Adrian Lyne llevó a cabo un remake que fue un total fracaso de crítica y público y que se inspiraba más en la película de Kubrick que en la novela original, volviendo a elevar la edad de la niña a 14 años y a contratar para el papel a una chica que aparenta mucha más edad.
Sobre el director:

Stanley Kubrick (Nueva York 1928 - 1999) no necesita presentación. El autor por antonomasia según algunos despuntó en Hollywood con Atraco perfecto (1956) y se consagró con Senderos de gloria (1957). Años más tarde se trasladaría a vivir al Reino Unido donde daría rienda suelta a un perfeccionismo obsesivo que le llevó a dejar pasar varios años entre película y película, crispar a los actores y al equipo técnico durante los rodajes, e intentar realizar el film más innovador dentro de cada género. Dejando a un lado las agresiones sexuales de La naranja mecánica (1971), el erotismo sólo había tenido un papel principal en su trayectoria en la adaptación de Lolita (1962) antes de su obra póstuma Eyes wide shut (1999).

Enlaces:

IMDB

Texto sentido

Wikipedia

8 comentarios:

La navaja en el ojo dijo...

Muy cierto lo de la censura (o las críticas) y los diferentes varemos morales. El libro de Nabokov es tal estilizado y minoritario que no pudo sufrir esos arrebatos histéricos e injustificados que sufren los blogs a la mínima de cambio.

Hemos coincidido. En lanavajaenelojo he publicado una entrada sobre la pederastia. En ese caso en concreto, este tema se presenta como la cosa más normal del mundo. No es que no esté censurado, es que sus autores ni se plantean que pueda tratarse de algo censurable.

Su dijo...

"por muchísimo menos que eso un blog de internet sería en estos tiempos cerrado sin contemplaciones y su autor observado de cerca por las fuerzas de seguridad especialistas en delitos informáticos" --> Joer, ya ves, a mí me lo vas a decir. En LiveJournal tengo una comunidad con otra chavala y estamos leyendo y comentando la obra de poco en poco ¡¡¡y hace nada nos lo chaparon!!! Menos mal que nos lo volvieron a abrir... pero pasan, pasan, estas cosas pasan...

La navaja en el ojo dijo...

Obviamente, quería decir "tan estilizado" y no "tal estilizado". Es que mi mecanografía es desastrosa.

Pablo dijo...

Y pensar que Nabokov se hizo famoso por este libro y no por uno que escribió antes que es mucho más duro: "El hechicero". Es también de un pederasta y acaba como el rosario de la aurora... En cuanto a lo de rasgarnos las vestiduras, así es, pero luego hacemos "miss infantil", concursos de belleza de niñas, desfiles de modelos en bañador, etcétera. Es una pena que no os refiráis a películas recientes como "Little Miss Sunshine" o docudramas como "Capturing the Friedman´s", o incluso "Palíndromos" o la misma "American Beauty". Pero es muy interesante lo que contáis...

Dillinger is dead dijo...

Aunque Nabokov no es fácil de leer, no se puede considerar como minoritario por el éxito y fama que tiene y que tenía ya en vida.

Por lo demás, muy de acuerdo en lo que decís, sobre todo en la observación de Pablo: muchos de los respetables padres de familia que casi linchan hace unos años a un pederasta que les sacaba fotos a sus niños en la piscina (actividad moralmente dudosa pero que después de todo no supone ningún daño para ellos) llevan a sus hijos a castings y todo tipo de concursos. La explotación no sexual de los niños no parece molestar a nadie; también es un gran orgullo nacional para el país que consigue medallas olímpicas en disciplinas como gimnasia rítmica, cuando todos sabemos la vida de campo de concentración a la que hay que someter a niñas de cortísima edad para que lleguen a destacar en ese deporte. Por no hablar de los toreros que empiezan a jugarse la vida con 15 o 16 años, etc. etc. La ley permite que algunos padres vivan del trabajo de sus hijos menores mientras el Duque de Feria fue a la cárcel de cabeza por sacar unas fotos a una niña a la que si no me equivoco ni siquiera tocó .... Hay cosas que no entiendo.

Kutzi Hernández dijo...

No estoy de acuerdo en que "de forma perversa, Nabokov pretende que el lector se identifique con Humbert". Leyendo bien el libro,el resultado es más bien el contrario: Humbert se revela como un desaquilibrado (antes de conocer a Lolita estuvo dos veces recluido en un hospital psiquiátrico), es cínico, un misógino que utiliza a todas las mujeres que se atraviesan por su camino (Lolita incluida), un vanidoso, un poeta frustrado, un tipo que no sólo mantiene a una niña como su esclava sexual durante dos años, sino que le quita su dinero. Enun texto previo a la novela, incluso es descrito como un tipo ridículo. El mismo Nabokov, en una entrevista para "Paragraphes", un programa de televisión francés, describe a Humbert como un tipo abiertamente abusivo. No hay que dejarnos llevar por lecturas apresuradas. El que Nabokov haya tocado ese tema o que haya puesto a Humbert como narrador no significa que Lolita sea una apología a la pederastia. Fuera de eso, tu comentario me parece muy acertado.

Dillinger is dead dijo...

No digo en absoluto que Lolita en su conjunto sea una apología de la pederasta, pero sí que Nabokov juega con el lector de forma perversa. Aunque deje claro que Humbert es un miserable, hace que el lector sienta mucho más interés por él que por la madre de Lolita, que se presenta como tonta y simple y con la que no creo que nadie empatice; una cosa es el balance que se puede sacar al final de la historia y otra que en muchos momentos de la novela el interés del lector reside en desear que el pederasta consiga llegar a cabo sus propósitos. Esas escenas de la novela sacadas de contexto y transcritas aisladas provocarían el cierre de cualquier blog o la retirada de un libro actual del mercado (por menos que eso secuestraron el famoso Todas putas de Hernan Migoya). Los políticamente correctos rara vez se molestan en leer o ver una narración completa antes de querer censurarla, y hay muchos fragmentos en Lolita moralmente ambiguos (por lo menos).

Tampoco es nada nuevo que los villanos sean mucho más atractivos para el lector que los buenos, pocos protestan de que en El silencio de los corderos el narrador simpatice en muchos momentos con un psicópata canibal, pero un pederasta es un tabú enorme hoy en día.

Gracias por el comentario; un saludo.

gato-pardo dijo...

Respecto a las opiniones aqui vertidas , tengo la sana costumbre de respetar las opiniones y actos de los demas siempre q no atenten contra otras personas ; cosa que sucede aqui .
En referencia al comentario q tacha de normal el comportamiento pederasta ,también en base a ese argumento seria normal el maltrato de la mujer, el trabajo infantil, la corrupción del gobierno, la venta de órganos, la ablación femenina , el maltrato animal etc...incluso podriamos considerar normal cosas tales como el esclavismo..era " normal" en su época ....
Hay cosas intrinsecamente malas pese a que puedan ser realizadas comunmente en una sociedad y por esto me parece muy bien que no se permita la difusión por cualquier medio o la apologia de actitudes pensamientos ,actos etc que atenten contra la dignidad humana y vulneren los derechos humanos , cualquier cosa intrinsecamente perjudicial.
No permitamos la normalización de actos execrables ...
Con resppecto a la pelicula el protagonista me parece un ser horrible , una autentica rata que se aprovecha de la vulnerabilidad de ella , es cierto q ella actua provocadoramente pero ella es una menor y no estan en el mismo estatus jurídico.
No he leido el libro ni pienso hacerlo pero me parece normal que hoy en dia no permitiesen su publicación como creo q no permitirian la publicación del libro donde hitler defiende la superioridad de la raza aria y la inferioridad de las demás.Gracias.
Atentamente.gatopardo.