09 marzo 2007

El amor después de mediodía: vida conyugal sana

L'amour l'après-midi. Francia, 1972.

Director: Eric Rohmer

Guionista: Eric Rohmer

Intérpretes: Bernard Verley, Zouzou, Françoise Verley

Temáticas de interés: adulterio

Sinopsis:

Frédéric vive una vida estable y burguesa al lado de su mujer, Hélène. Trabaja en una oficina en el centro de París y endulza su cómoda rutina matrimonial fantaseando con las mujeres que ve por la calle. La entrada en su vida de Chloé, la ex-amante de uno de sus amigos, va a desequilibrar tanta armonía y provocarle un dilema.

Comentario:

El cine (al igual que la música o la literatura) suele hablar de amores que empiezan o de relaciones que ya están rotas, pero rara vez se adentra en lo que ocurre en la cotidianeidad de las parejas. El chico y la chica se besan y se enamoran al final de una comedia romántica, pero ¿qué pasa tres o cuatro años más tarde? Ahí comienza El amor después de mediodía, y lo hace con naturalidad y sin cargar las tintas. La rutina burguesa del trabajo y la pareja estables no se describen como el nirvana al que hay que aspirar, ni tampoco se recurre al otro tópico fácil, que es presentarlo con tintes alarmistas como la muerte en vida, algo alienante e insoportable.

Frédéric quiere a su mujer, pero después de un tiempo de relación, sobre todo tras el nacimiento de su hijo, la pasión ya no existe entre ellos y el marido echa en falta algo en su vida (probablemente la mujer también, pero el punto de vista que preside la historia es el masculino). Es un hombre tranquilo y le basta con entretenerse en imaginar historias o ensoñaciones con las desconocidas que ve en el metro o paseando por la calle. Probablemente Frédéric, envuelto en la rutina diaria, nunca ha tenido la necesidad de plantearse si su fidelidad como esposo se debe a la virtud o únicamente a que la pasividad le impide tomar la inciativa, pero cuando aparece Chloé, una mujer decidida que da el primer paso y comienza a flirtear con él, es cuando se plantea el dilema. Para ser fiel a su mujer ya no basta con dejarse llevar, ahora hace falta mostrar firmeza: el marido tendrá que cuestionarse si la fidelidad es un principio fundamental para él, y en caso de que lo sea, si tendrá el coraje de defenderlo frente a la insistencia de la que quiere ser su amante.

La encrucijada en la que se sitúa Frédéric resulta muy interesante: se está dejando involucrar en una amistad cada vez más ambigua y difícil de explicar ante los demás, sin atreverse ni a dar el paso de convertir a Chloé en su amante ni a dejar de verla. No menos contradictoria es la forma en la que ella desprecia y envidia al mismo tiempo la vida burguesa de su amigo-casi amante. Ella probablemente no esté enamorada de él y tenga sólo el despecho egoísta de quien desea lo que no puede tener, le gustaría que él renunciara a sus principios burgueses para acostarse con ella. Él comprende el juego y se deja engatusar por él porque es lo único que le saca de su monotonía, pero lo cierto es que antes o después llegará el momento que tanto teme: la pasividad y el dejarse llevar ya no servirán y tendrá que tomar una decisión: engañar a su mujer o dejar de ver a Chloé.

Escenas destacadas:

  • Chloé, molesta por la actitud indecisa de Frédéric, que no se atreve ni a acostarse con ella ni a dejar de verla, lo califica de polígamo y le sugiere que tal vez su esposa esté también engañándole. Con sus artimañas, está a punto de conseguir su propósito de seducirle, pero otra vez se queda con la miel en los labios.

Anécdotas:

  • Es el sexto y último de los cuentos morales, una saga de películas dirigidas por Eric Rohmer y producidas por el también director Barbet Schroeder.

Sobre el director:

Eric Rohmer (Nancy, Francia, 1920 - ) es, junto a François Truffaut, Claude Chabrol y Jean-Luc Godard, uno de los nombres fundamentales de la llamada nouvelle vague, que revolucionó el cine francés a principios de los años 60 y sentó las bases del cine moderno en todo el mundo. La fama le viene principalmente a raíz de sus famosas sagas, como los cuentos morales (de los que forma parte El amor después de mediodía) o los cuentos de las cuatro estaciones, que sorprenden por la naturalidad de los diálogos, fruto de un arduo trabajo previo de semiimprovisación con los actores, sus largos planos secuencia y la gran sensación de verosimilitud. El talento de Rohmer para construir historias a partir de elementos mínimos, basándose de manera principal en el diálogo, ha sido enormemente influyente, muy imitado por los cineastas independientes, y pocas veces igualado. El sexo en su cine es una fuente habitual de conflictos morales, que los personajes intentan analizar en largas charlas.

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11 comentarios:

Casiopea dijo...

bravo, un gran blog y descubrimiento. Me encanta el amor despues de mediodia y todas las pelis de rohmer

jalop dijo...

Muchas gracias Casiopea,me alegro de que hayas encontrado el blog y te haya gustado. A mi me gustan también otras películas de Rohmer, pero creo que ésta es mi favorita. Un saludo.

La navaja en el ojo dijo...

Hola, Jalop. Interesante película y, como ya dijiste, interesante traducción de título para comentar en www.traduccionydoblaje.blogspot.com

Sólo faltaría que tuviese un experimento científico que pudieses explicar en tu otro blog. Jajaja

Robe dijo...

Grande, grande, grande, este blog. Enhorabuena. Solo hecho en falta que tenga una búsqueda de títulos, no creo que sea complicado técnicamente) o una lista, para los que acabamos de conocer tu blog.

A mi lo que más me gusta de la película (evidentemente aparte de la enorme tensión sexual y la chica en cuestión) es el discurso de ser monógamo por estar en una sociedad monógama, y que él lo reconozca así, sin prejuicios. Donde ha quedado este discurso hoy? Está tan fuera de toda posivilidad que no vale la pena ni discutirlo? Benditos tristes 70s.

Dillinger is dead dijo...

He vuelto a hacer visible el buscador del blog, lo había quitado por miedo a que algún beato utilizara lo de "marcar blog", ya que Internet en algunos aspectos supone la vuelta a la Inquisición. Creo que debería hacer una lista de películas como la que propones.

Efectivamente en muchas películas de esta época el concepto de fidelidad en la pareja aparece cuestionado, cosa que hoy en día no se hace.

Muchas gracias por el comentario. Un saludo.

Robe dijo...

Lo del buscador no lo veo pero sí la lista, que es mucho mejor. Está estupendo. Voy a perderme un rato por aqui, un saludo.

Dillinger is dead dijo...

Tienes la barra de búsqueda de Blogger arriba a la izquierda. Pero me alegro de que te guste lo de la lista porque me llevó su tiempo hacerla. Un saludo.

Robe dijo...

Ah, ¿asi que eso es un buscador de dentro del blog? Creía que era para buscar otros blogs, y no sabía que se pudera desactivar. Pero en fin, con la lista ha gandado un par de enteros.

Por cierto, es curioso con lo que les va el mambo a los asiáticos que no tengas apenas películas suyas comentadas (a Ang Lee le ponemos aparte, ¿no?). Las hay estupendas.

Saludos.

Dillinger is dead dijo...

Sobre cine asiático, tengo pendiente de ver El imperio de los sentidos. De las películas japonesas, chinas y coreanas que han estado tan de moda estos últimos años tampoco recuerdo títulos de mucho contenido erótico. Había una sobre sadomasoquismo, Mentiras, pero me pareció muy mala. Adios a mi concubina, aunque es bastante mejor, tampoco me gustó. ¿Alguna sugerencia?

Saludos.

Robe dijo...

Hum, pues cuando lo decía tenía en mente principalmente "El imperio de los sentidos", que guste o no la película, siempre es un referente en este tipo de cine. A mi me gustó, me pareció coherente.

Es cierto que le suelen dar un enfoque... digamos sórdido. Que me llamaran la atención tienes por ejemplo "El sabor de la sandía" (morbosa, vale la pena aunque solo sea por el final), alguna de Kim Ki-Duk como "La isla(Seom)", "Tetsuo, el hombre de hierro"(sobrada cuasi-gore para echar unas risas si te va eso).

Aunque no recuerdo si tiene alto contenido erótico "Desando amar" creo que es del estilo de las que sueles comentar, peli en torno al deseo. A mi me encanta, muy recomentable. Si de repente me acuerdo de alguna otra ya lo comento.

Dillinger is dead dijo...

Pues "Deseando amar" no me gusta. "El imperio de los sentidos" la tengo pendiente, sobre todo desde que vi "Max mi amor" de Oshima, que ya la he comentado. De las otras, a ver si me veo alguna.

Saludos.